D. Celso preside la Eucaristía de despedida a la comunidad de jesuitas de Villafranca de los Barros

Es el signo de los tiempos actuales, la disminución de vocaciones que afecta a la Iglesia en general se nota también, como no podía ser de otra manera, en las congregaciones religiosas. Con este panorama como telón de fondo, se producía la noticia de la marcha de la comunidad jesuita que hasta ahora vivía en Villafranca de los Barros. El pasado fin de semana se celebró una Eucaristía de despedida a estos jesuitas, que estuvo impregnada de sentimientos de nostalgia y agradecimiento, presencial y desde la distancia, por la labor desarrollada durante casi 130 años desde su llegada a esta localidad pacense.

Nuestro arzobispo de Mérida-Badajoz, D. Celso Morga, presidió la ceremonia en la que estuvo acompañado por casi una veintena de sacerdotes diocesanos y jesuitas, entre ellos el Provincial de España, así como numerosos representantes de la comunidad educativa del Colegio San José, en el que residían hasta la actualidad.

D. Celso quiso aportar “un testimonio profundamente agradecido a la Compañía de Jesús de parte de toda la archidiócesis de Mérida-Badajoz por este trabajo pastoral y académico en favor de nuestra iglesia Diocesana”. El arzobispo nos invitó a dejar a un lado la tristeza por esta despedida desde la confianza en “la providencia del Padre” y nos animó a no dejar de “sembrar”, porque “nada de lo que hagamos por amor a Dios y los demás quedará en vano”. Tras recordar algunos momentos de la Compañía en Villafranca de los Barros, insistió en que “nuestra fe se debe vivir en perseverancia, en la oración, en el bien obrar” y un mensaje de esperanza reinó durante toda la celebración.

Los jesuitas de Villafranca, además de atender las necesidades pastorales del Colegio San José, también tenían una estrecha colaboración con las parroquias desde el servicio ministerial a otras comunidades religiosas de la localidad, como las Hermanas de la Cruz o las Carmelitas de la Caridad. Representantes de todas las congregaciones religiosas locales estuvieron también presentes en esta Eucaristía para mostrar su agradecimiento y unirse en oración ante estos momentos de despedida.

La Compañía de Jesús sigue presente en Extremadura a través de una comunidad de jesuitas en Badajoz, que también seguirá atendiendo con regularidad al Colegio de Villafranca de los Barros, cuyo espíritu ignaciano se mantiene en un equipo de laicos comprometidos que vienen desarrollando esta tarea desde hace años.

Laura Díez García
Coordinadora de Comunicación

Arzobispado de Mérida-Badajoz
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