Durante tres días, jóvenes participantes vivieron una experiencia de oración y discernimiento siguiendo el método ignaciano, orientada a favorecer el encuentro personal con Dios.
Los ejercicios estuvieron dirigidos por el sacerdote diocesano Luis Romero y tuvieron lugar en el seminario metropolitano de Badajoz. Esta convocatoria constituyó la primera de tres propuestas previstas dentro de la programación pastoral.
El domingo, los participantes celebraron la Eucaristía presidida por el vicario de evangelización, Francisco José Andrades Ledo, quien acompañó a los jóvenes en la clausura de esta primera tanda.




