
El pasado 30 de enero ha visitado nuestro país el Relator Especial de la ONU sobre Pobreza Extrema y Derechos Humanos, Philip Alston, quien ha querido conocer de primera mano la situación de pobreza y vulneración de los derechos de las personas que viven en el entorno rural. “Vengo a poner rostro a los datos del último informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Extremadura”, manifestó Alston.
Durante el encuentro, celebrado el pasado 30 de enero en Villafranca de los Barros (Badajoz), participantes y voluntarios de distintas Cáritas Parroquiales de la diócesis de Mérida-Badajoz se han entrevistado con el enviado de la ONU y le transmitieron las dificultades con las que conviven en nuestra región, en concreto, mostrando las de nuestra diócesis de Mérida-Badajoz.
No somos una tierra pobre, sino históricamente olvidados

Entre los asistentes, se encontraba, Ismael, participante de la Cáritas Parroquial de Llerena, que, junto a Amparo, voluntaria de Cáritas de Cabeza la Vaca, hablaron de la precariedad en los contratos laborales, especialmente en los jóvenes: “nos obligan a irnos fuera de la región”, expusieron. Por otro lado, Juan Antonio, participante de otra Cáritas Parroquial de Hornachos, junto a otros de los presentes en dicho encuentro, mostraron su preocupación por la situación actual de los agricultores, en las que hay familias que deben decidir “entre abonar sus cultivos o invertir ese dinero en bienes de primera necesidad como alimentos o medicamentos”.
Además, también se han evidenciado los problemas de acceso a una vivienda digna, las dificultades planteadas por la exigüidad de accesos y transportes o la falta de atención médica, como la escasez de pediatras o de servicios de ambulancias, tal y como denunció Rosa, de Fuentes de León y Antonia de Monesterio.
Igualmente, María Luisa, de Fuentes de León, aseguró que la población anciana de nuestra región cada vez se encuentra con más problemas de soledad y aislamiento en sus viviendas y localidades, puesto que los jóvenes dejan sus pueblos, y estos se quedan únicamente con la población envejecida y sin los recursos necesarios para tener una vida digna.
Por su parte, el relator sobre Pobreza Extrema y Derechos Humanos de la ONU ha confesado quedarse impresionado por todos los testimonios que ha escuchado a lo largo del día, asegurando que los políticos han dejado abandonadas algunas regiones. En esta línea, se comprometió a señalar y exponer en su informe todas estas problemáticas que se le han presentado durante estos días.
Philip Alston, igualmente, ha querido agradecer a todos los asistentes el esfuerzo y la disponibilidad que han mostrado y animó a Cáritas a que no cese en su labor de ayudar a las personas que más lo necesitan.
Encuentro con EAPN-Extremadura

Durante la jornada en la mañana, Philip Alston, además, se reunió con la Red de entidades extremeñas del tercer sector que trabajan a favor de la inclusión social de personas en situación de vulnerabilidad, pobreza y exclusión social, entre las que se encontraba el Centro Padre Cristóbal de Mérida de Inclusión. Allí, cada asociación mostró su experiencia, preocupaciones e inquietudes al Relator de la ONU.
Resultados del informe
Los resultados preliminares del estudio los conoceremos el próximo día 7 de febrero y el informe final será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.

