Experiencia pastoral marista: «Echad la red… Tenemos cobertura»

Por José Antonio Rosa, coordinador de la pastoral en Maristas Badajoz

El confinamiento, el cierre de las iglesias, la suspensión de la catequesis… todo ha hecho que sacerdotes y laicos se las ingenien para acometer de la mejor manera posible sus labores dentro de las comunidades. Ha sucedido con las celebraciones eucarísticas, la catequesis o meditaciones, especialmente enmarcadas en el último tramo de la Cuaresma y durante la Semana Santa, pero también en la Pascua. 

El coordinador de pastoral en Maristas Badajoz, José Antonio Rosa, nos cuenta su experiencia. 

“ECHAD LA RED… TENEMOS COBERTURA”                                                 

Jn 21, 4-14

Según nos dice Jn 21, 4, fue al amanecer cuando Jesús se apareció a los discípulos, en la orilla del lago. Y es que Jesús siempre lo es: ES AMANECER, ES AURORA, ES NOVEDAD, ES CREACIÓN… Esto es lo que, desde un punto de vista pastoral y en este tiempo de Pascua, Jesús nos está trayendo a la pastoral infanto-juvenil diocesana, en este tiempo de “retiro necesario”. Sí, novedad, porque desde la orilla, desde el sentir su Presencia, su Amor para con nosotros catequistas, monitores, animadores, nos está pidiendo que seamos conscientes de que estamos JUNTOS, en la barca, en medio de la misión, del lago, de la misión, donde hay que mojarse, donde están las personas que nos necesitan en estos momentos, nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Es el momento: AHORA.

Está siendo toda una experiencia, en medio de tanta dificultad, tanta tristeza, comprobar como tantos movimientos, tantas parroquias, tantos itinerarios de educación en la fe, se están atreviendo a, como Pedro en este pasaje de Jn 21, ceñirse la ropa, como Jesús en la Última Cena, para ponerse al servicio, lanzándose al agua, de nuestros chicos y chicas, confinados, deseosos de propuestas de sentido en clave pastoral, de Buena Noticia, que es lo que necesitamos AHORA: Buena Noticia.

Así las cosas, y de manera especial, queremos con estas palabras dejar constancia de cuál es “esa red” que se está echando para que dé fruto este Amor de Dios en forma de cercanía, de acompañamiento, de escucha a tantos niños y jóvenes de nuestra archidiócesis, y dejamos constancia por si alguien más se anima. “Esa red” son las propuestas que nos llegan a los catequistas de la aplicación genially por parte de nuestra querida delegación de catequesis, para que cada día se pueda rezar, reflexionar acerca de la Esperanza que trae la Resurrección, o de testimonios que hablan de ella, como Santa Teresa, consiguiendo tener como instrumento pastoral un grupo washapp, de envío por correo electrónico, chat, etc. Junto con esto no podemos dejar de nombrar, como concreción de “esa red”, las experiencias virtuales-reales, que adolescentes y jóvenes están teniendo con reuniones, oraciones, celebraciones, eucaristías por videoconferencias por medio de programas, para preparar algo en directo, como OBS, aplicaciones como Skype, TEAMS, zoom, YouTube, etc. Y atención, algunas de ellas se vienen desarrollando semanalmente desde que se instauró el estado de alarma en el que vivimos, actualmente. Espacios donde están pudiendo ser protagonistas, como nos invita a hacer Christus Vivit, participando a través de herramientas como padlet, mentimeter, ruletas (wheels)… Esto ha permitido que, por ejemplo, haya instituciones como la marista que hayan realizado Pascuas Online desde 2º ESO hasta los últimos años de la universidad, participando incluso más jóvenes (dijimos jóvenes y no dijimos edad) que de otra manera no lo hubieran podido hacer. ¿Participando de qué? Pues de lo más relevante del Triduo Pascual, como son los propios oficios, las celebraciones de la Oración en el Huerto y la Adoración de la Cruz, catequesis, oraciones de la mañana y de la noche desde las comunidades de Hermanos Maristas y todo esto en conexión con Redentoristas en Madrid, con La Salle en Sanlúcar de Barrameda, con parroquias de muchas ciudades de España, etc. Se ha hecho realidad algo imprescindible en este tiempo de confinamiento: “Cada uno en su casa, y Dios en la de todos…” y añado, paradójicamente, viviendo “fuera de las repúblicas independientes de sus casas” conectados con los demás, con Jesús. A esto podríamos sumarle la propia propuesta de la delegación de pastoral juvenil y vocacional, que también ha ido en esta línea.

De “esta red”, se está valiendo el Señor para que todos los que estén participando de ella, traigan “el pescado”, “el amor” fruto de su trabajo pastoral, para que lo compartamos y esto genere esta común-unión universal que nos siga lanzando, desde Jesús, a seguir atentos de nuestro mar-lago, de nuestra misión que es la atención pastoral de estos niños, adolescentes y jóvenes: “Dar a conocer a Jesucristo y hacerlo amar”.

Son muchas las consecuencias, el fruto, que este servicio está trayendo, a través de este servicio de la Iglesia como es la pastoral infanto-juvenil: está siendo un espacio para que los chicos y las chicas puedan expresar lo que están sintiendo, lo que están experimentando en sus casas, con sus familias; espacios también donde ser escuchados por personas que los atienden de una manera distinta de lo que puedan hacerlo sus padres; unos padres que están valorando, durante este tiempo duro, la labor también en estos momentos, de quienes acompañan a sus hijos e hijas semanalmente, en cada acampada, en cada convivencia, en cada campamento, en cada gymkhana, de manera absolutamente desinteresada, sacando AHORA fuerzas de donde no las hay, para dedicarles esos ratitos; este servicio está ayudando a acercar los corazones de estos chicos y estas chicas alrededor del Evangelio desde sus vidas, teniendo muy presente a quienes más lo necesita en su casa y en la sociedad; confirmando nuestro todos Uno, fortaleciendo sus lazos de unión y sentido de pertenencia con nuestra Iglesia-Cáritas.

Para finalizar, por tanto, en nuestra pastoral infanto-juvenil nos estamos dando cuenta de que Jesús está en la orilla y desde esta Presencia sentimos su llamada a lanzarnos al agua y ponernos a servir para, como Él, ser alimento para tantos niños y jóvenes que nos necesitan AHORA para crecer también en este tiempo, en Esperanza (#todovaasalirbien), en Fe (#todosUno), y Caridad (#solidaridadquetransforma). Esta labor pastoral, a su vez, ayudará a que estos chicos y estas chicas se puedan llegar a ver como lo que también son, no solo peces, sino personas que están llamadas, desde y en comunidad, a volcarse hacia los demás, para ofrecer su pescado, el fruto que ellos tienen para dar, desde la generosidad, teniendo aquí esos 153 peces de los que nos habla este pasaje de Juan que tenemos por referencia desde el principio. Y todo, por “ECHAR LA RED”, desde nuestra pastoral infanto-juvenil: AHORA. Ánimo y a “echar la red…”  

José Antonio Rosa Lemus
Coordinador de Pastoral en Maristas Badajoz

Arzobispado de Mérida-Badajoz
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