
El domingo 15 de enero fallecía sor Cristina Arana Astigarraga, religiosa Hija de la Caridad y Medalla de Extremadura en 2018, a los 98 años de edad.
Sor Cristina nació en Bergara (Gupúzcoa). Llegó a Badajoz en el año 1975 procedente de Cáceres, donde trabajó en la comunidad que las Hijas de la Caridad tenían en el Hospital de la Cruz Roja.
En Badajoz trabajó en el Hospital Provincial y, de manera muy especial, con reclusos, ya que fue durante 30 años miembro de la Pastoral Penitenciaria.
Muchas personas la relacionan con la capilla del Padre Rafael, a la que dedicó muchos desvelos: abrir sus puertas, atender a la gente que acudía, cuidarla…
Su labor se extendió también, durante muchos años, al comedor social que las Hijas de la Caridad atienen en la calle Martín Cansado de la capital pacense, donde cada día reciben alimentos más de un centenar de personas y cuentan con servicio de ropero y ducha para personas sin hogar.
En el año 2018, la Junta de Extremadura le concedía la Medalla de Extremadura. Según indicó el Consejo de Gobierno «por toda una vida dedicada al cuidado y atención de personas vulnerables. Comenzó en Badajoz a contactar y ayudar a familias en situación de pobreza o vulnerabilidad, labor que continuó en el Comedor Social Virgen de la Acogida, convirtiéndose en un referente para muchos ciudadanos de Badajoz por su bondad, delicadeza en el trabajo y empatía».
El funeral se celebró en la parroquia pacense de San Andrés.
Descanse en paz.

