Están en Zimbabwe, Nicaragua y Badajoz

Este año la colecta del Jueves Santo en la Diócesis se destinará a los proyectos solidarios asumidos por la Archidiócesis en el Año de la Misericordia.
El primer proyecto se desarrollará en Zimbabwe. El objetivo es crear una escuela secundaria en Kanyandavu.
La escuela está situada a 25 Kilómetros de la misión de Dandanda, en la que se encuentra el misionero de nuestra Diócesis Serafín Suárez Hidalgo.
Se trata de construir una escuela para 400 jóvenes, ya que actualmente se encuentran dando clases en bloques construidos o en aulas de paja.
Según ha manifestado a Iglesia en camino Serafín Suárez, “es una escuela que tan sólo tiene 4 aulas para todos los estudiantes con lo que una gran mayoría tiene que dar las clase bajo un árbol. Hace unos años los padres intentaron construir más aulas pero debido a la situación económica les fue imposible terminarlas, con lo que están incompletas. El objetivo de la ayuda sería terminar todo el bloque que comprendería cuatro clases más”. Al mismo tiempo Serafín se muestra muy satisfecho porque “desde la misión, y con la ayuda de un pueblo de Valencia llamado Burjasot, acabamos de terminar una escuela secundaria en Chipale con 8 aulas. Así mismo hemos empezado ahora una clínica también en Chipale, puesto que es una zona con más de 10.000 habitantes y la clínica más cercana la tienen a 50 kilómetros”. Serafín Suárez agradece toda la ayuda que se les envía por que es consciente, dice, de que “todo ello se lo debemos a la generosidad y solidaridad de la gente. También desde San Vicente de Alcántara, Ribera del Fresno y Fuente del Maestre nos han ayudado en otros proyectos de clínicas, escuelas y ahora comprando comida para los niños, pues este año la cosecha es muy mala”.
El segundo proyecto al que se destinará la colecta del Jueves Santo es uno de agroecología y alternativas de desarrollo ante los cambios climáticos en Ahuachapán (El Salvador).
Este proyecto tiene como objetivo fortalecer la seguridad alimentaria de pequeños agricultores y la organización comunitaria en 9 comunidades de los Departamentos de Ahuachapán y Santa Ana en el occidente de El Salvador. A través del mismo se formará a estos agricultores, el establecimiento de 90 módulos de gallinas, construcción de 4 reservorios arteriales de captación de agua, creación de escuela campesina y otras actividades.
Beneficiará a 125 agricultores y a sus familias, que viven en situaciones de pobreza y con escasos recursos. El proyecto lo presenta Manos Unidas y será gestionado por la Cáritas Diocesana del lugar.

Por último la diócesis financiará un proyecto de vivienda de convivencia y autogestión en la ciudad de Badajoz. El objetivo es que las personas en riesgo o situación de máxima exclusión alcancen los máximos niveles de autonomía y desarrollo.
De este proyecto se beneficiarán 4 mujeres, en situación de gran exclusión, que permanecerán en un alojamiento adecuado que les proporcione un marco estable y desarrollen las actividades de la vida diaria, para que lleguen a conseguir una total autonomía, según un plan individualizado.
Este proyecto lo presenta Cáritas Diocesana, que será la encargada de coordinar y hacer un seguimiento adecuado a este colectivo de mujeres.


