
La Delegación episcopal para la Cooperación Misionera cerró el Mes Misionero Extraordinario con una mesa redonda, celebrada el 25 de octubre en el colegio Santa Teresa de Badajoz.
En ella se ofrecían distintos testimonios misioneros. La hermana María Mercedes Díaz, superiora general de las Hijas de la Virgen para la Formación Cristiana, más conocidas como Formacionistas, contó al cerca del centenar de asistentes, su experiencia como misionera en Perú donde pasó 10 años.
En la misma línea se manifestó el sacerdote diocesano Antonio León, que estuvo 22 años en el país andino.
Por su parte, la doctora María Victoria López, de Medicus Mundi, se refirió al trabajo que ha desempeñado en Camerún, Rwanda, República Democrática del Congo y Kenia, trabajando en hospitales católicos en zonas donde había un médico por cada 100.000 habitantes.

El último en intervenir fue el obispo de Coria-Cáceres, don Francisco Cerro Chaves, quien invitó a los sacerdotes a marchar a misiones, ya que la Iglesia en esencialmente misionera y aunque aquí haya escasez de clero, en los países de misión este problema es infinitamente mayor.
La mesa redonda fue inaugurada por don Celso Morga, quien ha escrito una carta a los sacerdotes animándoles a ser misioneros en tierras lejanas.
Para finalizar la misma intervinieron los asistentes con preguntaa a los ponentes.
Tras la mesa redonda se celebró la eucaristía en la capilla del colegio, presidida por don Francisco Cerro.


