Puede descargarse el documento-resumen «Hacia octubre 2024»

El pasado sábado se celebró en la sede de la Conferencia Episcopal Española la reunión de la Asamblea sinodal de la Iglesia en España con la participación de los representantes de los grupos sinodales en las diócesis, entre ellos nuestro referente diocesano para el Sínodo, Juan Antonio Morquecho, las congregaciones religiosas y otras instituciones eclesiales. Esta Asamblea se celebra entre las dos sesiones de la Asamblea General Ordinaria del Sínodo que tienen lugar en Roma en octubre de 2023 y octubre de 2024 y tiene como objeto presentar y trabajar el documento «Hacia octubre de 2024».
La reunión ha sido presidida por Mons. Luis Argüello y por el coordinador del equipo sinodal de la CEE, Mons. Vicente Jiménez. El secretario de este equipo, Luis Manuel Romero, ha actuado como moderador, además de hacer la presentación.
En la Asamblea celebrada se abordó el documento de trabajo de síntesis que recoge las aportaciones recibidas de 54 diócesis y 20 realidades eclesiales. A modo de resumen de lo presentado, y a la espera de poder ofrecer el documento definitivo que se aportará desde la Conferencia Episcopal para la elaboración del Instrumentum laboris de la 2ª sesión del Sínodo de Obispos de octubre de 2024 sobre la sinodalidad, ofrecemos este breve resumen:
El proceso sinodal tiene objeto, como se viene repitiendo: que la Iglesia crezca en ese caminar juntos todos como Pueblo de Dios, lo cual requiere:
- Dejar entrar y actuar al Espíritu Santo, como sujeto protagonista de todo el proceso, con actitud orante y profética.
- Es un proceso que se basa más en lo experiencial que en la teoría, de nada servirían el cambio de estructuras si no hay una renovación y conversión personal y eclesial.
- Responde a una Iglesia en permanente reforma, para ser coherente con la fe y discernir cuál es la voluntad de Dios en las actuales circunstancias y cuál la mejor manera de anunciar a Jesucristo en el mundo de hoy.
De aquí, la pregunta clave: ¿Cómo ser una Iglesia sinodal en misión?
De las cuestiones planteadas, las aportaciones recibidas resultan las siguientes:
¿Qué pasos concretos son necesarios dar a para avanzar en sinodalidad?
Prioridades:
- Entrar en una comunidad de fe: donde iniciación y primer anuncio son tarea de toda la comunidad y hace necesario retornar a lo esencial de cada sacramento.
- Los pobres, protagonistas del camino de la Iglesia: como sujetos activos de su desarrollo integral, en una comunidad que denuncia la injusticia y busca cambiar la mirada para descubrir las nuevas pobrezas.
Todos discípulos todos misioneros:
- Las mujeres en la vida y en la misión de la Iglesia: iguales por la dignidad por el Bautismo, ofrecen un rostro adecuado de Dios, y han de ser más escuchadas y aportar más en los órganos de participación, formación y decisión.
- La Iglesia en misión: tema transversal y de corresponsabilidad para todos los bautizados. Se subrayan tres cuestiones en esta dimensión: el cuidado de la familia, los jóvenes y la presencia pública.
Tejer lazos, construir comunidad:
- Por una Iglesia que escucha y acompaña: de comunidades abiertas y acogedoras, que estén atentos a la realidad.
- Prioridades: potenciar los organismos de participación, la aproximación sinodal a la formación y misionar en el ámbito digital.
- Iniciativas concretas:
Nivel parroquial:
- Comunión y misión: equipos formados de acogida, escucha y acompañamiento; cuidado de los espacios celebrativos y promoción de acciones de solidaridad y trasformación social.
- Formación: sobre sinodalidad, discernimiento comunitario, iniciación cristiana y acompañamiento.
- Participación: creación de consejos parroquiales y celebración de asambleas; acciones para potenciar la corresponsabilidad del laicado.
Nivel diocesano:
- Comunión y misión: trabajo en red de las todas las instituciones diocesanas que conecte y coordine las distintas iniciativas.
- Formación: creación de escuelas sobre iniciación cristiana, discernimiento y escucha activa y acompañamiento.
- Participación: actualización y revisión de las instituciones sinodales, en concreto del consejo pastoral, en clave de dinámica informativa, de consulta, deliberativa y de decisión.
Nivel nacional:
- Comunión y misión: revisión y cuidado de la comunicación y de los textos litúrgicos para que sean más cercanos; fortalecimiento de la presencia en el ámbito digital; y en el servicio de la caridad, en la acogida a migrantes y en el mundo rural.
- Formación: formación sinodal en los seminarios, en liderazgo y en doctrina social de la Iglesia.
- Participación: revisión del procedimiento de la elección de obispos con la participación de todo el Pueblo de Dios; puesta en funcionamiento de las orientaciones sobre los ministerios de lector, acólito y catequista.
¿Cómo potenciar la corresponsabilidad?
- Implementar espacios para compartir lo que somos y hacemos, cuidarnos y para discernir retos y problemas de manera conjunta.
- Hablar de servicios y repartir funciones.
- Ejercicio cercano de la autoridad, centrada en los pobres y en la comunidad.
¿Qué modo de relación, estructuras, procesos de discernimiento y decisión?
- Promover procesos de discernimiento desde la escucha y el método de la conversación en el Espíritu y del ver-juzgar-actuar-celebrar.
- Establecer asambleas pastorales.
- Fortalecer una mayor información y transparencia en nuestras comunicación interna y externa
- Mayor presencia en el mundo digital.
- Obligatoriedad de los consejos pastorales y económicos en todos los niveles con las siguientes características: funcionamiento sinodal, renovación periódica y ampliación de los miembros, comunicación, que sean deliberativos y decisorios, evaluados y que estén interconectados.
- Creación de unidades pastorales con presencia de presbíteros, laicado y vida religiosa.
- Fomento del diaconado permanente.
- Simplificación de estructuras y optimización de recursos.
- Consulta al Pueblo de Dios para el nombramiento de determinadas responsabilidades y servicios diocesanos.

