
Del 15 al 21 de julio la Juventud Estudiante Católica (JEC) de Extremadura ha celebrado un campamento en Losar de la Vera (Cáceres) dirigido a estudiantes de Secundaria y de Universidad, F.P. y Graduados, acompañados por varios sacerdotes.
Uno de esos jóvenes, Rubén Serrano Jiménez, nos cuenta de primera mano su experiencia en este campamento, que a la vez ha sido unas jornadas de formación:

«Hace apenas una semana me montaba en un autobús, rumbo a Losar de la Vera, rodeado de algunos amigos y muchas personas que no conocía. Nos adentrábamos en una semana que, sin darnos cuenta, nos haría replantearnos muchas cosas en nuestras vidas.
Durante estos días hemos estado trabajando, descubriendo, compartiendo y reflexionando, desde el documento del Papa “Laudato si”, sobre nuestro papel en el cuidado del medio ambiente (en el caso de la etapa de secundaria, bajo el lema de “Todo esta relacionado”), y sobre cómo tomamos las decisiones, qué componente emocional, racional o impulsivo interviene cuando las tomamos, cómo afectan a los demás y que repercusión pueden tener a nivel global (en el caso de la etapa de universidad, con el tema “Toma de decisiones y compromiso social”). Todo esto lo hemos hecho bajo las claves del ver, juzgar y actuar, sin dejar de lado nuestra realidad de estudiantes y de cristianos, y nuestro deseo de mejorar tanto en el ámbito personal, como en el ámbito social y estudiantil.
Si tuviera que destacar algo de esta semana, sería sin duda el buen ambiente que se ha ido creando a lo largo de los días, las relaciones de amistad con jóvenes de toda Extremadura (así como algunos de Sevilla o Salamanca), los juegos, veladas, conversaciones, momentos de confianza plena en la que compartes aquello que más te preocupa, y, sobre todo, el sentirte escuchado, sentir que no estás solo, que hay más jóvenes cristianos que quieren cambiar este mundo y que, mediante pequeñas acciones (más o menos asequibles) se puede conseguir.
Para concluir, agradezco a la JEC (Juventud Estudiante Católica) por ofrecernos este espacio único del que me llevo mucho aprendizaje, mucha fuerza para seguir creciendo como persona y como cristiano, y muchas claves para cambiar mi forma de vivir la vida conmigo mismo y con los demás.

