Las Carmelitas Descalzas de Fuente de Cantos han dejado sus ocupaciones para atender una de las grandes demandas que existen actualmente en todos los rincones de España: la fabricación de mascarillas.
Habitualmente las nueve religiosas que pueblan este convento, al sur de la provincia de Badajoz, se ganan la vida con la costura, elaborando ornamentos litúrgicos y otro tipo de ropa, como trajecitos para bebés.
Como ellas mismas han destacado, el cambio de actividad ha llegado a raíz de la petición de la alcaldesa, debido a la escasez que hay. “Queremos colaborar con algo para paliar esta pandemia. Aparte de ayudar con nuestra oración, con nuestra entrega, queremos ayudar también con esto”, han manifestado. Las mascarillas irán a la residencia local de ancianos y el centro ocupacional.

