Formación, renovación, lenguaje más accesible y una Iglesia más inclusiva, entre las peticiones

El pasado sábado se celebró la primera de las Asambleas Diocesanas, impulsadas por el Arzobispo de Mérida-Badajoz para este curso pastoral, con el objetivo de escuchar a los distintos sectores pastorales de la archidiócesis. En el colegio salesiano de Mérida se dieron cita casi 200 laicos (en su mayoría con edades comprendidas entre los 40 y 60 años), entre ellos 10 representantes de cada uno de los arciprestazgos, de los movimientos laicales, así como laicos que trabajan en las delegaciones episcopales. Ellos fueron la voz del trabajo previo que se ha llevado a cabo en sus comunidades parroquiales y movimientos laicales.

La jornada contó con la presencia de D. José Rodríguez Carballo, el Vicario de Evangelización y el equipo de la Delegación para el Laicado, con su delegado al frente, y en ella reinó un buen ambiente, que demostraba las ganas que tenía el laicado de ser escuchado y proponer sus aportaciones para que la Iglesia diocesana siga caminando en este momento de la Historia.
En un primer momento se presentó una síntesis de las 211 aportaciones realizadas en el trabajo previo llevado a cabo los últimos meses en parroquias y movimientos, divididas en tres apartados concretos: Evangelización y misión; Sinodalidad y corresponsabilidad y Laicado. A continuación, en 20 pequeños grupos, se debatieron estos apartados con la dinámica de la Conversación en el Espíritu.

Durante el tiempo de la comida, el equipo de la Secretaría se reunió para sintetizar las aportaciones de estos grupos. Ya por la tarde, esos puntos se presentaron en la asamblea conjunta para ser votados: 11 propuestas del apartado de «Evangelización y misión»; 9, para el de «Sinodalidad y corresponsabilidad» y 6, para el Laicado.
Tras la votación, tomaron la palabra los laicos participantes, que expresaron su opinión, y también intervino D. José Rodríguez Carballo.
La jornada finalizó con la evaluación de esta asamblea, que «ha sido muy positiva», según el equipo de la Secretaría.
Francisco José Andrades Ledo, vicario de Evangelización, afirma que los laicos han mostrado con sus aportaciones «un deseo grande de renovación, de conversión pastoral, y han apuntado la necesidad de un cambio de personas y responsabilidades a nivel diocesano y de parroquias. Los laicos solicitan que los sacerdotes hagan las cosas de otra manera y que haya más autocrítica del laicado consigo mismo (implicación, testimonio, presencia pública…). Además, ha sido muy demandada la formación online, social,… También existe el deseo de que cambie la metodología, contenidos, formas y lenguajes en la catequesis; un lenguaje en la Liturgia, más accesible y entendible y que cambie la participación e implicación de los laicos en los consejos pastoral parroquial y diocesano, con mayor capacidad decisión. También se ha planteado con insistencia que la Iglesia sea inclusiva con diversos colectivos: personas divorciadas, homosexuales y LGTBI e inmigrantes».
El sábado 1 de febrero, en la Casa de Espiritualidad de Gévora, será el turno de la Asamblea de los miembros de vida consagrada activa y contemplativa.







