La Jornada Diocesana de la Juventud (JDJ) ha reunido este sábado, 1 de abril, a más de 2.000 jóvenes en Mérida con el lema: “Jóvenes con Santa Eulalia testigos de la alegría”.
Sobre las 11,00 h. tenía lugar la bienvenida y la oración junto a la imagen de Santa Eulalia en su templo, y una hora después los jóvenes marchaban al templo de Diana, donde tenían lugar dos representaciones de la vida de la Mártir a cargo del grupo “¿Taptc Teatro?”. La mañana finalizaba con distintos talleres en los que se ofrecían diversos testimonios, realizados por los salesianos, redentoristas, la Delegación Diocesana para la Pastoral Familiar, Cáritas Diocesana y la Asociación de la Mártir Santa Eulalia.
Además de los talleres también hubo tiempo para la oración, solicitado propiamente por los mismos jóvenes, por lo que en el sagrario de la Concatedral los grupos que participaban en la JDJ fueron pasando para orar por los frutos de la Jornada y por el próximo Sínodo de Obispos de 2018, que se centrará en los jóvenes, discernimiento vocacional y fe.
Durante toda la mañana hubo sacerdotes impartiendo el sacramento de la reconciliación en la Concatedral.
Tras la comida era el momento del festival con un protagonista destacado: Nico Montero, que ofrecía un concierto en el que los jóvenes vibraron con la música y disfrutaron con los testimonios intercalados por el cantautor. El concierto estuvo seguido por la Eucaristía, presidida por el Arzobispo de Mérida-Badajoz, Monseñor Celso Morga Iruzubieta. En su homilía, don Celso se refirió a la Mártir Santa Eulalia y cómo los jóvenes no deben tener miedo de imitarla.
Con la despedida llegaba la entrega de la Cruz de los Jóvenes a la siguiente ciudad que preparará la Jornada Diocesana de la Juventud: la ciudad de Badajoz.
Según el Delegado Diocesano para la Pastoral Juvenil, Antonio Jesús Marín Romo, “con esta jornada se pretende conocer más a fondo la figura de Santa Eulalia, que además de la patrona de Mérida, es la patrona de los jóvenes de la diócesis, y dar testimonio de nuestra fe con alegría, haciendo vida las enseñanzas del Papa Francisco desde su encíclica programática Evangelii Gaudium (El Evangelio de la Alegría)”.
En la Jornada han participado 250 voluntarios. “Yo el trabajo que he realizado ha sido en parte con Acción Católica, con mi parroquia, la parroquia de San Juan y María Auxiliadora y también una parte con los salesianos, pero creo que da igual donde estés siempre que participes”, declaraba una de ellas, Elena Jara Calvo. Otro de los voluntarios, Carlos López, afirmaba que procedía de la Asociación de la Mártir Santa Eulalia: “hemos estado un año trabajando muy duro para que los jóvenes disfruten”, decía.
Antonio Jesús Marín Romo ha destacado que las Jornadas no pretenden quedarse en una convocatoria masiva de un día, sino que “el sitio que las acoge genere, durante un año, un equipo de trabajo de Pastoral de Juventud que después continúe trabajando. La Delegación no monta una actividad, sino que es esa zona o arciprestazgo que acoge la JDJ, hacen diócesis durante un año y después continúan trabajando”.
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