El Congreso Nacional se celebrará en Madrid

Del 14 al 16 de febrero se celebrará en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid el esperado Congreso de Laicos. El lema del congreso, “Pueblo de Dios en salida”, indica el objetivo principal: somos miembros del pueblo de Dios llamados, junto a nuestros pastores, a una misión en la Iglesia y en el mundo. Este Congreso no se ha planteado solamente como un evento más, es un proceso que se inició en el curso pasado y se prolongará en los posteriores.
Los objetivos y el itinerario previsto para el congreso fueron presentados en un Encuentro Diocesano celebrado el pasado marzo. Se distribuyeron materiales que fueron trabajados por grupos de laicos en parroquias y movimientos de nuestra diócesis. Para ir preparando el camino, reflexionamos cuatro cuadernillos “Misioneros de la alegría” basados en la exhortación apostólica Gaudete et exultate del papa Francisco. Posteriormente, trabajamos el documento cuestionario “Un laicado en acción” en tres partes: reconocer la realidad del laicado de nuestra Iglesia; interpretar esta realidad a la luz del Espíritu, apoyados en el magisterio del papa Francisco y elegir caminos de resurrección que conduzcan al anuncio y a la misión. A mediados de octubre pasado tuvimos un nuevo Encuentro Diocesano en el que presentamos la síntesis de las respuestas recogidas de los grupos que habían trabajado el cuestionario. La verdad es que nos sentimos gratamente desbordados pues el número de grupos era muy superior a los que teníamos registrados. La síntesis se envió a la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar para que, junto a las de otras diócesis españolas, sirviera para la elaboración del “instrumentum laboris” del congreso.
La tarde del viernes, tras la inauguración, tendremos una primera ponencia que nos devolverá de alguna manera el trabajo previo en las diócesis. El sábado será un día intenso ya que distribuidos en grupos, trabajaremos cuatro itinerarios: primer anuncio, acompañamiento, procesos formativos y presencia en la vida pública. En cuarenta talleres se presentarán experiencias y testimonios que servirán de estímulo para la reflexión y trabajo de los grupos. Finalmente, el domingo tendremos una ponencia final y el envío para continuar el proceso en nuestras diócesis. Todo ello complementado con oración,celebraciones y momentos festivos.
De nuestra diócesis participaremos más de una veintena de personas, mayoritariamente laicos, esperanzados en que todo este proceso sea un revulsivo para, caminando junto a nuestros pastores, llevar la alegría del evangelio a los que están, a los que se fueron y a los que nunca han estado. Pedimos a todos oraciones para que el Espíritu haga fructificar el trabajo que se está realizando.
José María Vega
Delegado episcopal para el Apostolado Seglar

