Con motivo de la fiesta de San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, que celebramos hoy 4 de agosto, el arzobispo de Mérida-Badajoz, D. José Rodríguez Carballo, ha dirigido un mensaje a los sacerdotes y diáconos del presbiterio diocesano. En sus palabras, el arzobispo recuerda la identidad y misión del ministerio ordenado, la cercanía al pueblo de Dios y la llamada a ser pastores según el corazón de Cristo.
Queridos hermanos sacerdotes y diáconos de nuestro presbiterio de la archidiócesis de Mérida‑Badajoz:
Hoy es, como bien sabemos, la fiesta de San Juan María Vianney. Una fiesta que nos recuerda nuestro sacerdocio. Una fiesta que nos recuerda nuestro compromiso por estar cerca del pueblo y de los más necesitados. Sobre todo, nos recuerda el compromiso de escuchar y de estar cercanos a la gente. Hemos de ser pastores con olor a oveja.
Felicito a todos en este día de San Juan María Vianney y os aseguro mi oración, y al mismo tiempo os pido la vuestra. Que el Señor os bendiga, hermanos sacerdotes, y que esta fiesta sea para todos un día de bendición.
Paz y bien, hermanos.
Mons. José Rodríguez Carballo
Arzobispo de Mérida-Badajoz

