Fue su párroco desde el 2008 hasta su fallecimiento el pasado mes de julio
El sábado 1 de mayo el pueblo de Oliva de la Frontera, donde el sacerdote Manuel Calvino estuvo de párroco desde el año 2008 hasta el 2020, sembró en el huerto del ermitaño, junto a la ermita de la Virgen de Gracia, los olivos que Manuel tenía sembrados y puestos en el balcón de su casa.
Algunos de estos olivos procedían de Tierra Santa y otros de vecinos del pueblo. Olivos que representaban muy bien la personalidad del sacerdote fallecido el pasado 27 de julio y que se echaron mucho de menos cuando ya su familia se los llevaron y que, generosamente, los han donado al pueblo de Oliva.
El día después de su muerte, Antonio Valero García, vecino del pueblo, pensó en la posibilidad de hacer este huerto junto a la ermita y, al hacerla pública, fue aceptada y compartida por todos los oliveros. La Hermandad de la Virgen de Gracia se encargó de todos los preparativos.
El párroco actual, José Manuel Álvarez González, inició el homenaje poniendo en el centro de todo al Señor y encomendando todo también a la Virgen de Gracia.
Un homenaje y un huerto de los olivos de Manuel que congregó al pueblo representado en las distintas asociaciones, peñas, colectivos y parroquia que fueron sembrando cada olivo.
También estuvieron presentes compañeros sacerdotes y su familia, que agradecieron a la localidad ese bonito homenaje y reconocimiento.

