Sor Inmaculada de la Eucaristía, clarisa descalza, cumple 75 años de su profesión

En Badajoz

Sor Inmaculada de la Eucaristía.

La comunidad de Clarisas Descalzas de Badajoz ha celebrado una Misa en Acción de gracias por los 75 años de la Profesión de Sor Inmaculada de la Eucaristía Doblado Lavado, presidida por D. Celso Morga, arzobispo de Mérida-Badajoz.

La celebración comenzó a las 18.00 h. en el templo monacal, concelebrada por Pedro Fernández Amo, D. Carlos Torres, David Martínez, D. Miguel Ponce, Pedro Losada y Francisco José Trabadela, capellán del convento.

Además, en la ceremonia participó el coro “Francisco Barroso” de la Catedral de Badajoz, dirigido por su Fernando Domínguez, que con el canto “Pueblo de reyes”, comenzó desde el fondo de la iglesia la procesión de entrada.

Tras la Liturgia de la Palabra, Sor Inmaculada pidió renovar sus votos. Después de unos momentos de silencio sagrado, continuó la homilía de D. Celso Morga que, con cariño fraterno, se dirigió a Sor Inmaculada de la Eucaristía. Dio gracias a Dios por este don precioso de la vocación de esta hermana y afirmó que no todos podemos llegar a celebrarla. Sor Inmaculada de la Eucaristía hizo su entrada en el monasterio a los16 años y ha llegado hasta ahora, con sus 93 años, con todas sus facultades.

D. Celso Morga saluda a sor Inmaculada de la Eucaristía

El Arzobispo de Mérida-Badajoz ensalzó bellamente la vida contemplativa, -a quien él tanto valora y aprecia- destacando el bien espiritual que ha hecho y sigue haciendo esta comunidad religiosa en la ciudad y en la  Archidiócesis, con su oración, sacrificio, entrega, abnegación y dedicación total al servicio de Dios. «Que la Virgen Inmaculada y vuestros Seráficos Padres, san Francisco y santa Clara, os conceda vivir plenamente vuestra vocación en fidelidad. Pedimos al Señor vocaciones para vuestro monasterio», afirmó D. Celso Morga.

Con el rito de la Profesión, la hermana sor Inmaculada de la Eucaristía expresó unas palabras de agradecimiento por los beneficios recibido en estos 75 años de profesión religiosa y pidió al Padre de la Misericordia perdón por sus faltas de correspondencia. Teniendo entre sus manos un precioso pergamino que las hermanas le habían hecho, con mucha serenidad y paz, pronunció claramente la fórmula de la renovación de su Profesión. El mismo lo puso sobre el Altar, donde lo firmó como 75 años atrás su compromiso de amor a Jesucristo. La M. Abadesa le colocó una corona de flores, como esposa virgen y fiel del Crucificado.

Después de la Comunión, la hermana hizo públicamente la lectura de su acción de gracias y luego la Madre Abadesa leyó de la Bendición Papal, concedida a esta hermana que celebra su Jubileo, a sus familiares, a las hermanas de la Comunidad y a todos los asistentes al acto.

En esta celebración estuvo presente la Madre Sor Mª Teresa Domínguez Blanco, Presidenta Federal, y a las dos hermanas de su Comunidad que le acompañaron con su presencia y su cercanía fraterna.

El templo estaba repleto de familiares y de amistades que vivieron con gozo esta celebración y expresaron el cariño a esta hermana que tanto ha hecho en este monasterio.

Se ofreció en el locutorio un pequeño y sencillo ágape.

Desde la comunidad felicitan a Sor Inmaculada de la Eucaristía y le desean que «siempre esté a la escucha de su Esposo para que sea contada entre las vírgenes prudentes» y que siga estando muchos años entre ellas. «Dios nos bendice con su testimonio y perseverancia», afirman las hermanas.

Esta comunidad de clarisas descalzas celebra durante este año el VIII centenario de la aprobación de la Regla de san Francisco y la Navidad de Greccio.