Además, Encarna Huertas renovó su Propósito en la Orden de las Vírgenes
El pasado día 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, la capilla del Convento de las Adoradoras de Badajoz acogió, a las cinco de la tarde, la Profesión Perpetua de las Hermanas Cinthia y Hermelinda en una eucaristía concelebrada por seis sacerdotes y presidida por Feliciano Leal Cáceres, delegado episcopal para la Vida Consagrada.
La celebración transcurrió con un sentimiento de profunda fe y agradecimiento al Señor por la vocación de las dos hermanas, naturales de Perú y que llevan ya entre nosotros varios años, dentro de su proceso vocacional, que culminó, tan acertadamente, este día de la Inmaculada, dentro de una muy cuidada celebración de la Eucaristía donde dieron su “Sí, quiero” al Señor, para servirlo en la Iglesia, en su Congregación de Adoradoras del Santísimo Sacramento y de la Trinidad. Con el Sí de María, su propio Sí se hacía más claro y más feliz, por la propia humildad de las profesas que ponían su vida y sus muchos dones al servicio de Dios y de su Reino.
Durante la celebración, se recalcó el carisma ya asumido y que supone un estilo de vida, adquirido de manera perpetua y sin fisuras, caracterizado por el amor y la adoración al Señor, que se materializa en dos formas: la eucaristía, como alimento diario, y el servicio a los demás, especialmente a los jóvenes que acuden a sus centro.
Se hizo un llamamiento a que los presentes y otros a través de ellos, pudieran plantearse una posible respuesta al Señor dentro de este carisma de Adoradoras, en el Sacerdocio o en otras forma de Vida Consagrada de las que tan necesitada está la Iglesia y que tanto bien hacen al mundo.
Hermanas clarisas
Ese mismo día, a las seis de la tarde, tarde tuvo lugar la Profesión Perpetua de la Hermana María de las Llagas de Cristo en el Convento de las Clarisas Descalzas de Badajoz. La profesión perpetua estuvo presidida por el arzobispo, don Celso Morga y concelebrada por siete sacerdotes. En este acontecimiento tan sumamente importante se unió espiritualmente España y Perú, -su país natal- Estuvieron muy unidos desde la lejanía sus padres, familiares, y amistades, que no pudieron estar presente, y lo siguieron por las redes sociales.
En su homilía don Celso le dijo a la nueva profesa que “nos llenamos de gozo contigo, y que Mª Inmaculada sea tu madre y tu modelo. Das este paso fiel de entrega total a Jesucristo. Con este Fiat te consagras a Jesús totalmente, para toda la vida, sin marcha atrás, sé consciente de ello; te consagras según el carisma franciscano-clariano en bienaventurada pobreza, en santa humildad, y en inefable caridad”.
Después de la homilía, comenzó el rito de la Profesión Solemne. El director del coro cantó en latín las Letanías de los Santos, mientras Sor Mª se hallaba postrada delante del altar, y los hijos de sus padrinos, la fueron cubriendo de flores. Continuando con la intercesión de los Santos Sor Mª de las Llagas de Jesucristo, emitió la fórmula de Profesión Solemne en las manos de la Madre Abadesa Sor Ángela de la Eucaristía Taco Castro, y con velas encendidas la Maestra de las jóvenes y la Vicaría del Monasterio, actuando como testigos. Al terminar colocó su pergamino en el altar, y firmó su compromiso de “Amor”, ante Dios, y ante toda la Iglesia. Después del discreto saludo de paz, Pedro y Carmen, padrinos de la neo-profesa, ofrecieron las insignias a la Madre Abadesa, entregándole el anillo nupcial, y la corana de espina como la que recibió su Esposo Jesucristo.
Al finalizar la Misa, en el silencio de la Acción de Gracias, la propia Sor Mª de las Llagas de Jesucristo dirigió unas palabras de gratitud a todos los presentes que llenaban la iglesia, y donde rigurosamente se llevó a cabo las medidas de seguridad de la Covid19. Seguidamente el Vicario de Religiosas leyó públicamente la Bendición Papal de SS. el Papa Francisco, que le entregó a la interesada y ésta emocionada la recibió y la abrazó.
Renovación de propósito en la Orden de las Vírgenes
Por otro lado, también en el día de la Inmaculada, renovó el Propósito de Virginidad Encarna Huertas, perteneciente al Orden de las Vírgenes de la diócesis. La renovación consistió en manifestar su propósito de guardar castidad perfecta y de seguir fielmente a Cristo. Se celebró en el transcurso de la misa, en la parroquia de San Juan Macías de Badajoz. Fieles de la parroquia y miembros del Movimiento de Cursillos de Cristiandad al que pertenece le acompañaron durante la celebración.



