Se celebra el 15 de mayo
El Día del Mundo Rural es una jornada para valorar nuestra realidad diaria, con sus valores y antivalores y sus perspectivas de futuro. Podemos acercarnos este año a esa jornada con una mirada extremeña que se detenga en algunos aspectos del documento del papa Francisco “Querida Amazonía”.
El Papa sostiene que es tarea de la Iglesia escuchar el clamor de los pueblos. ¿Cuál será ese clamor en nuestra tierra? Ante el grave problema de nuestros pueblos menguantes (cada vez menos niños y jóvenes, más ancianos) el clamor que nos llega es el de comunidades que pierden derechos: menos horas de atención médica, cierre de oficinas bancarias, malas comunicaciones, falta de banda ancha… Estamos ante un pueblo que sufre, aunque demasiadas veces calla y se resigna, como si fuera víctima de una plaga divina.
La destrucción del medio ambiente y sus puestos de trabajo tradicionales en el sector agropecuario, la contaminación, el agotamiento de los recursos hídricos…se ciernen como un horizonte sin salida, que volvería a expulsar a miles de extremeños de nuestra tierra. Un nuevo éxodo migrante.
Hay que recuperar el sentido común y construir una economía alternativa, un estilo de vida diferente, más sencillo, más cercano a lo rural, más abierto a lo comunitario y a las dimensiones del disfrute, reduciendo el tiempo de trabajo y compartiendo las vías de creación de riqueza.

