El primer día fue recibido por una gran cantidad de fieles que abarrotaban la capilla del Sagrario, de donde pasó a conocer el complejo parroquial para, posteriormente, reunirse con los consejos parroquiales de pastoral y economía. Don Celso tuvo palabras de agradecimiento por el trabajo que llevan a cabo, y pedía oraciones a favor de nuevas vocaciones.
El segundo día se abría una larga y apretada agenda, manteniendo reuniones con los grupos de Cáritas y con los equipos de animación litúrgica. Los siguientes días visitó el Centro de Rehabilitación Psicosocial de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias, integradas en distintos grupos parroquiales. A estas mismas, las visitó también en su casa-residencia, mantuvo un encuentro con el grupo Pastoral de la Salud y visitó enfermos, a los que les llevó la Comunión.
El Arzobispo, visitó las instalaciones del Colegio María Asumpta, antes de la Compañía de María, donde se reunió con los profesores y celebró un acto en la capilla con un grupo de alumnos.
En la visita hubo momentos para la oración con la bendición y exposición del Santísimo, y para conocer a otros grupos parroquiales, como los de Pastoral Familiar, Apostolado de la Misericordia Divina y Renovación Carismática. A estos hay que unir los de la Legión de María, Vida Ascendente, Misiones, Catequistas y padres de los niños y jóvenes de comunión y confirmación. Para todos ellos, que llenaban por completo el inmenso templo parroquial, don Celso tuvo palabras llenas de sensibilidad y ánimo para que se fortalezcan en la fe de Cristo.
Con los jóvenes charló animadamente y celebró el sacramento de la confirmación de catorce de ellos. Finalizó la Visita con la solemne misa dominical.

