
El misionero diocesano Serafín Suárez, que desarrolla su labor pastoral en Zimbabwe, en la diócesis de Diócesis de Hwange desde hace casi treinta años, ha enviado una carta de agradecimiento al Fondo Diocesano de Solidaridad por facilitarle la compra de una ambulancia para el hospital de Kariyangwe, un hospital de Misión que atiende a una población de más de 15.000 personas. El centro no cuenta con médicos, solamente con enfermeras y enfermeros, por lo que «cuando se presenta algún caso complicado que ellos no pueden atender, el paciente en enviado al Hospital de referencia situado a 70 Km y con más de 40 km de carretera de grava sin asfaltar», señala Serafín en su carta de agradecimiento que reproducimos íntegramente.
En agradecimiento al Fondo Diocesano de Solidaridad
Saludos cordiales de nuevo desde estas tierras africanas de Zimbabwe, con la esperanza de que todos estéis disfrutando de un buen verano y en la medida de lo posible también de un buen descanso.
Dicen aquello de que ” Sentir agradecimiento y no expresarlo es como envolver un regalo y no entregarlo”, por ello de nuevo me dirijo al Fondo Diocesano de Solidaridad para decirle GRACIAS DE CORAZON.
Sí, desde el fondo de mi corazón, os doy las gracias personalmente, y aprecio todo lo que estáis haciendo, ¡vuestra generosidad me ha dado una nueva esperanza!, y quizás nunca más que ahora puedo decir aquello de “porque estáis conmigo siempre y no me abandonáis… lo mío no es suerte, son bendiciones.
En noviembre del año pasado, pude disfrutar de unos meses de vacaciones, siempre con motivo de las vacaciones aprovechadas para visitar amigos, compañeros y familiares, aunque estas vacaciones fueron un poco especiales: nada más llegar, se declaró la nueva variante del Covid 19 (Omicrom) y todo se paralizo incluidas las visitas programadas.
De todas las maneras, sí que tuve la oportunidad de contactar con nuestro Fondo Diocesano de Solidaridad y presentarle uno de los problemas que teníamos en esta Diócesis de Hwange donde desde el año 1994 me encuentro trabajando: Uno de nuestros hospitales, concretamente el de Kariyangwe, necesitaba urgentemente una nueva ambulancia.
Hoy, gracias a la aportación del Fondo de Solidaridad esa ambulancia, ya está por los caminos de Kariyangwe, cumpliendo su servicio, dando esperanza a los enfermos, y también trayendo nuevas criaturas a este nuestro mundo.
El hospital de Kariyangwe, atiende a una población de más de 15.000 personas, pero solo es un hospital de Misión y no cuenta con médico, tan solo con enfermeras y enfermeros. Cuando se presenta algún caso complicado que ellos no pueden atender, el paciente en enviado al Hospital de referencia situado a 70 Km y con más de 40 km de carretera de grava sin asfaltar. Para ello el trabajo de la ambulancia es fundamental. Otra de las misiones de la ambulancia es poder desarrollar los proyectos de Vacunación en toda la zona. La última ambulancia que se compró para el Hospital de Kariyangwe fue en el año 1999. Os podéis imaginar que las condiciones de la misma ya no permitían trasladar enfermos con la regularidad necesaria, podríamos decir que pasaba más tiempo la ambulancia en el garaje que los enfermos en el hospital.
Os puedo asegurar que la adquisición de esta nueva ambulancia, ha sido toda una bendición para nuestra gente y hoy de nuevo podemos sonreír.
El pueblo de Kariyangwe es de la tribu Tonga, y ellos expresan su gratitud hacia vosotros con la palabra más bonita que tienen TWALUMBA LOKHO LOKHO…..SÍ, GRACIAS DE CORAZON
Serafín Suarez Hidalgo
Misionero Diocesano en Zimbabwe

