
El instituto secular «Hogar de Nazaret» ha celebrado este 22 de diciembre el «Día de la Canastilla», una tradición que se debe al propio fundador de la institución, el venerable Luis Zambrano. El día de su cumpleaños, en 1948, le preguntaron qué quería de regalo, pero no pidió nada para él, sino para los más necesitados. Desde entonces este gesto se ha repetido, aumentando cada año las donaciones que se reciben. Ese gesto de don Luis fue utilizado en su homilía por el sacerdote José Rubio, que presidió la celebración, al afirmar que el desprendimiento y generosidad de don Luis, ha hecho que cada año se recuerde el día de su cumpleaños y que esa efemérides siga haciendo bien a muchísimas personas necesitadas a pesar de que don Luis nos vea ya desde el cielo. José Rubio tiró de una historia infantil para reflexionar sobre el significado de la Navidad.
En el ofertorio de la eucaristía se presentaban un sinfín de artículos para bebés: cunas, ropita, pañales, sillitas, bañeras o carritos llegados de toda la provincia de Badajoz, tanto de localidades en las que el Hogar de Nazaret tiene casas como desde otros donde no tiene. En los próximos días serán repartidos entre asociaciones y de manera directa entre familias necesitadas.







