Unas 40.000 personas han peregrinado hasta la basílica

Este martes se clausuró en Mérida el Año Jubilar Eulaliense, que comenzó el 10 de diciembre del año pasado, y lo hizo con una procesión que partió a las 10.30 h. de la Concatedral de Mérida hasta la Basílica de Santa Eulalia, donde tuvo lugar la ofrenda floral en la que participaron autoridades civiles, entre ellas, la Presidenta de la Junta de Extremadura y el Alcalde de Mérida, así como numerosos fieles.
A continuación, el Arzobispo de Mérida-Badajoz presidió la Eucaristía de clausura y el de cierre de la Puerta Santa. Por último, el párroco de la Basílica procedió a la colocación del lucernario perpetuo en el túmulo de Santa Eulalia, en la cripta de esta basílica.

Como inicio de estos actos de clausura, D. José Rodríguez Carballo pronunció el Pregón de Santa Eulalia el pasado 6 de diciembre. El Arzobispo de Mérida-Badajoz destacó de entrada que Mérida es tierra de mártires y obispos santos y afirmó que santa Eulalia es también profundamente gallega, pues 138 parroquias llevan su advocación en la tierra de procedencia de don José.
El Arzobispo afirmó que santa Eulalia es una de las mártires más antiguas y veneradas de toda la cristiandad ibérica y que su martirio no supuso apagar una luz, ya que esa luz brilla hasta hoy.
“Santa Eulalia no es solo vuestra patrona, es vuestro legado”, les dijo a los asistentes al pregón, que se desarrolló en la basílica de Santa Eulalia, su ejemplo es más necesario que nunca, dijo, y su martirio no fue un final, fue un comienzo. D. José finalizó su pregón con una pregunta: «¿Estamos viviendo nuestra fe como la vivió ella?».
Balance del Año Jubilar Eulaliense
Según Luis Miguel González, presidente de la Asociación de la Virgen y Mártir Santa Eulalia, la Basílica de Santa Eulalia recibió aproximadamente entre 35.000 y 40.000 personas que buscaron ganar el Jubileo.
Aparte de la notable afluencia de peregrinos, el jubileo también fue una oportunidad para que estas personas alcanzaran la Indulgencia Plenaria. Además, uno de los objetivos clave de este año especial fue dar a conocer más ampliamente el testimonio y la figura de Santa Eulalia. A lo largo del año, se llevaron a cabo numerosas actividades, incluyendo un congreso internacional, conferencias, publicaciones y diversas manifestaciones culturales como música, teatro y exposiciones.
González destacó la importante participación de peregrinaciones de fuera de Extremadura, provenientes de lugares donde Santa Eulalia es patrona. La influencia de la santa se extendió en tiempos antiguos a toda la Península Ibérica, el sur de Francia, el norte de Italia e incluso el norte de África, con numerosas iglesias dedicadas a su nombre.
Con la clausura del año jubilar, se pone el contador a cero y comienza una nueva etapa en la que se intensificará el trabajo para mantener vivo el legado de Santa Eulalia. Este esfuerzo es una gran responsabilidad para la comunidad cristiana de Mérida, que seguirá trabajando para preservar su testimonio material y espiritual.



