Queridos hermanos en el Señor: Con profunda alegría y actitud agradecida a Dios me dirijo a todos vosotros para compartir una noticia relevante para nuestra Archidiócesis de Mérida-Badajoz. El próximo 27 de junio, sábado, nuestra Iglesia particular vivirá un acontecimiento histórico y especialmente significativo: la ordenación sacramental de su primer diácono permanente, Juan Antonio Morquecho Gil.
Este momento marca un hito en nuestro caminar eclesial. Tras la institución del diaconado permanente en la Archidiócesis, llega ya el primer fruto maduro de este ministerio. Juan Antonio, natural de Almendralejo, esposo y padre de un hijo, comprometido con su comunidad parroquial y con la Iglesia diocesana en el servicio a los más necesitados, encarna de manera ejemplar esta vocación.
.Su ordenación nos recuerda que el Espíritu Santo sigue llamando en el seno de nuestras familias a hombres dispuestos a configurar su vida con Cristo Servidor. La celebración litúrgica de la ordenación tendrá lugar el día 27 de junio en la S.I. Catedral Metropolitana San Juan Bautista, de Badajoz, a las 11 horas. Como pastor de esta Archidiócesis os convoco a todos a participar y compartir este momento tan señalado. Os pido encarecidamente que acompañéis a Juan Antonio presencialmente en la Catedral para arroparlo en su paso definitivo, manifestando así la acogida y la comunión de nuestra comunidad diocesana.
A quienes por distancia, salud u otro motivo no podáis desplazaros, os ruego que os unáis desde la oración. También os pido que tengáis muy presente en vuestras oraciones a su esposa y a su hijo. El diaconado permanente es un don que se recibe e integra en la propia vida familiar. Por ello pedimos al Señor que bendiga su hogar, que ha sido el primer seminario donde se ha fraguado y sostenido generosamente la vocación de Juan Antonio. De manera muy especial miro hoy hacia los monasterios de clausura de nuestra diócesis con el ruego a nuestras hermanas contemplativas que custodian el latido orante de nuestra Iglesia desde el silencio, que intensifiquen su intercesión en los días previos a la ordenación, sosteniendo espiritualmente este nuevo ministerio que nace.
Que el Señor, que no vino a ser servido sino a servir (cf. Mt 20, 28), sostenga a Juan Antonio en su nuevo ministerio, bendiga a su familia y reavive en toda nuestra Archidiócesis el deseo de darnos por entero a los hermanos. Con mi afecto y bendición en el Señor.
Fr. José Rodríguez Carballo, ofm
Arzobispo de Mérida-Badajoz

