Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz y Fundación Caja Badajoz han formalizado la concesión de una ayuda de 3.000 € destinada al desarrollo de un proyecto que busca acompañar a personas en situación de vulnerabilidad en el acceso al derecho a la alimentación.
La iniciativa contempla la concesión de ayudas económicas para que las familias puedan adquirir los productos que necesitan en los establecimientos comerciales que libremente elijan, en condiciones similares a las del resto de ciudadanos. Este sistema permite acceder a una alimentación más variada y saludable, al tiempo que evita situaciones de estigmatización y fomenta la autonomía de las personas beneficiarias. Además, contribuye a la dinamización del comercio de proximidad en pueblos y barrios.
El director de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, José Manuel Rodríguez Muñoz, ha agradecido el apoyo de Fundación Caja Badajoz y ha destacado la importancia de que las personas puedan decidir sobre su propia alimentación: «Poder elegir qué comes y dónde lo compras parece algo pequeño, pero es lo que te permite sentirte uno más en tu barrio o en tu pueblo. Con este proyecto queremos que las personas sean protagonistas de su propio camino, y acompañarlas en todo lo que necesiten para salir adelante».
La ayuda económica constituye una parte del proyecto, que se completa con un acompañamiento integral y personalizado. En este proceso participan más de 350 personas voluntarias de las Cáritas Parroquiales, junto al equipo técnico de la entidad. La intervención parte de las capacidades de cada persona y atiende también otras necesidades que pueden estar relacionadas con su situación de vulnerabilidad, entre ellas el acceso a la vivienda, el empleo o la salud.
Alcance del proyecto
La actuación está destinada a personas del medio urbano y rural con escasos ingresos que no pueden acceder a las tarjetas monedero del programa FSE+. Entre ellas se encuentran quienes están en situación administrativa irregular, así como personas que no tienen hijos o cuyos hijos ya han alcanzado la mayoría de edad.
El proyecto prevé acompañar directamente a 409 personas, mientras que 1.010 personas se beneficiarán de forma indirecta de la iniciativa.
Las actuaciones se llevarán a cabo en Azuaga, Badajoz, Fuente de Cantos, Fuente del Maestre, Mérida, Santa Marta de los Barros, Sagrajas, Talavera la Real, Valverde de Leganés, Zafra y Zalamea de la Serena.
La inseguridad alimentaria continúa afectando a numerosos hogares
La situación que aborda el proyecto sigue teniendo presencia en numerosos hogares. Según el IX Informe FOESSA, el 11,6% de los hogares en España experimenta algún grado de inseguridad alimentaria. Esta realidad comprende desde las dificultades para mantener una dieta variada hasta situaciones como la reducción de raciones o la privación de comidas.
En Extremadura, aunque los indicadores han mejorado durante los últimos años, el 30,4% de la población continúa en riesgo de pobreza o exclusión social, porcentaje que asciende al 34,5% entre los menores.
Estas cifras reflejan que las dificultades para mantener una alimentación adecuada están relacionadas con otras situaciones de vulnerabilidad y con el acceso a derechos como el empleo estable, la vivienda digna o unos ingresos suficientes.

