A continuación, os dejamos el artículo de D. José Rodríguez Carballo, arzobispo de Mérida-Badajoz, publicado en el número 1.416 de Iglesia en camino.
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Queridos hermanos: ¡El Señor os dé la paz!
Después de un merecido tiempo de descanso, estamos estrenando un nuevo curso. Para unos el verano habrá sido un tiempo de reencuentro familiar y con los amigos de toda la vida, para otros habrá sido un tiempo para hacer alguna “escapada” cultural o, simplemente, un tiempo para el ocio. Muchos habrán aprovechado este tiempo para seguir formándose o para unos días de retiro espiritual. Espero que todos hayamos recuperado nuestras fuerzas para comenzar este nuevo curso con ánimo y con ganas de trabajar.
Para mí el verano, después de predicar una tanda de Ejercicios Espirituales y de disfrutar unos días con la familia, se concluyó con un encuentro importante: el encuentro con el Santo Padre. Fue el día 29 de agosto en el curso de la audiencia a la Presidenta de la Junta de Extremadura. En esa ocasión tuve el privilegio de acompañar a la Presidenta durante el encuentro con el papa Francisco. Aunque sea un encuentro más con el Santo Padre, pues he tenido muchos durante mi trabajo en el Vaticano, para mí todo encuentro con él es siempre nuevo. Fue un encuentro muy familiar durante el cual tuve la oportunidad de presentarle brevemente la situación de la archidiócesis y los proyectos de cara al futuro. También hablamos mucho de Chandavila. El Santo Padre escuchó con atención y no ahorró palabras de aliento y de esperanza, mostrando su satisfacción por los proyectos de los que le he hablado. Le prometí que rezaríamos por él y él me aseguró sus oraciones por nuestra comunidad diocesana, para la que impartió su bendición apostólica.
Al final de la audiencia, en nombre de nuestra archidiócesis, le regalé un cuadro pintado por Moisés Bedate, un artista de Mérida, que reproduce el Crismón que se encontró en la domus ecclesiae de la Augusta Emerita, testigo de la fe de los primeros cristianos que vivían en esa ciudad. El Santo Padre siguió con mucha atención las explicaciones y le gustó mucho.
Por otra parte, el nuevo curso se inició con un acontecimiento importante para nuestra archidiócesis: la declaración de Chandavila como Santuario diocesano. El día 15, fiesta de la Virgen de los Dolores, quedará para siempre grabado en el corazón de todos los que hemos participado en la celebración de la Eucaristía y luego en el Ejercicio piadoso de los Siete Dolores de la Virgen, con la procesión de las antorchas. La participación de fieles, tanto de España como de Portugal, y de sacerdotes de ambos países superó mis expectativas. Una vez más quiero agradecer al Santo Padre el que haya reconocido el lugar como lugar de peregrinación y de oración, lo que posibilitó que yo pudiera declararlo Santuario diocesano. Desde aquí quiero invitar a todos los fieles a peregrinar a Chadavila para encontrarse con el Señor a través de la Virgen en la advocación de Los Dolores. Este es mi deseo, que corresponde al del Santo Padre: que Chandavila sea una luz en España, como se dice en la carta firmada por el Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la fe y por el mismo Santo Padre, y al mismo tiempo un lugar de referencia espiritual en nuestra archidiócesis para sacerdotes, consagrados y fieles. Nuestra archidiócesis es bendecida por la presencia de la Virgen en este lugar sencillo y humilde. Respondamos con nuestra presencia a tanto amor que María, en la advocación de Los Dolores, nos muestra, peregrinando a ese lugar, y, como ella pidió a Marcelina y Afra, oremos juntos por la paz y la reconciliación y dejémonos abrazar y besar por María.
Ahora nos espera un curso en el que, entre otras cosas, se nos invitará a participar activamente en las cinco Asambleas que he pensado para trabajar juntos en el plan pastoral de la archidiócesis. Ya desde ahora os recuerdo las fechas en que se celebrarán: el 25 de enero, será la de los laicos, el 1 de febrero la de los consagrados, el 8 de marzo la de los sacerdotes, el 29 de marzo la de los jóvenes y el 14 de junio la Asamblea conclusiva. Os invito a todos a orar por el éxito de estos encuentros en los que nos escucharemos unos a otros y en las que haremos propuestas para el futuro pastoral de nuestra comunidad diocesana. Pongámonos en camino, edifiquemos juntos una Iglesia diocesana en salida. Os estoy enviando una Carta pastoral con el título de Peregrinos y profetas de esperanza. Os pido que la estudiéis y que sea tema de estudio en las parroquias y arciprestazgos.
Termino a cuántos podáis a participar el día 28 de este mes a la Eucaristía que celebraremos en la Catedral como saludo a Don Celso Morga. La celebración será a las 11.00 h. Nuestra presencia será un modo de hacerle llegar nuestra gratitud por su servicio a nuestra Archidiócesis. En esa misma Eucaristía daremos inicio el Jubileo de San Juan Macías, O.P. con motivo de los 50 años de su canonización.
Que la Santísima Virgen siga bendiciendo a nuestra archidiócesis y a sus gentes, y nos obtenga del Señor santas vocaciones. A todos os deseo un curso 2024-2025 lleno de Paz y Bien.
Vuestro arzobispo
Fr. José Rodríguez Carballo, ofm
Arzobispo de Mérida-Badajoz

