
Según había programado la Delegación episcopal para la Pastoral de Carretera el día 9 de julio a las 21,30 se celebraba la procesión de San Cristóbal. La respuesta a la convocatoria fue extraordinaria: se congregaron cerca de 200 vehículos, entre los que destacaron los morteros y un elevado número de coches clásicos que dieron gran vistosidad al acto.
El desarrollo de la procesión fue el siguiente: a las 21,15 (quince minutos antes de iniciar el recorrido) todas las personas se congregaron en pie en torno al altar «motorizado» de San Cristóbal preparado delante de la iglesia de San Juan Macías.
Comenzó el acto con la oración de San Cristóbal, que recogía una estampa del Santo entregada a todos los asistentes por los organizadores, junto con unas cintas y carteles que portarían los vehículos participantes. La oración fue dirigida por el Párroco de san Juan Macías, Manuel Alegre. A continuación el Delegado, Mariano Cabanillas intervino para concienciar a los asistentes de que aquel acto era mucho más que un encuentro festivo, se trataba de “una gran manifestación colectiva de fe y confianza en Dios misericordioso y en la poderosa intervención de nuestro Santo Patrono”. A continuación explicó el orden a seguir, el itinerario, y terminó agradeciendo la presencia de todos en nombre la Iglesia diocesana, y especialmente la de los servicios de Policía Local y de Protección Civil.
A la hora prevista salió la procesión en dirección al Fuerte de San Cristóbal donde se estacionó el Santo. A su lado, el Párroco fue bendiciendo los vehículos. Finalmente regresaron a la parroquia por un nuevo itinerario.
Desde la Delegación episcopal para la Pastoral de Carretera se ha manifestado el reconocimiento al gran servicio prestado por las Policía local y de Protección Civil del Ayuntamiento.

