El 3 de noviembre tuvo lugar en Puebla de la Reina un encuentro fraterno del clero novel de la Archidiócesis, formado por aquellos sacerdotes que aún no han cumplido diez años de ordenación. Participaron siete presbíteros y dos diáconos, junto con el delegado para el Clero y el misionero Serafín Suárez.
El encuentro contó con una enriquecedora reflexión de Serafín Suárez, quien, desde su experiencia de 35 años como misionero en Zimbabue, compartió sus vivencias y reflexiones sobre la vocación sacerdotal y la misión, dos realidades inseparables que encuentran su fundamento en Cristo.
A través de experiencias y anécdotas de su trayectoria misionera, acercó a los participantes a los desafíos de anunciar el Evangelio en otras tierras: conocer una cultura diferente, aprender a adaptarse a ella, respetar sus tiempos y descubrir cómo hacer presente a Cristo en medio de otras realidades.
Entre las muchas ideas que dejó, destacó una especialmente sugerente:
«La Iglesia de Badajoz no deja de ser Iglesia de Badajoz cuando envía a uno de sus sacerdotes a otro país. De alguna manera, amplía su corazón».
En sintonía con el lema del DOMUND de este año, «Uno en Cristo, unidos en la misión», el encuentro recordó que toda vocación nace del encuentro con Cristo y se despliega en la misión compartida de la Iglesia.
Una jornada de reflexión, convivencia y fraternidad que animó a los participantes a seguir viviendo con alegría su vocación y su servicio al Evangelio.



