Queridos hermanos y hermanas: ¡El Señor os dé la paz!
El verano es una buena ocasión para reencontrarse con la familia, aunque sea solo por unos días. Con el verano nos llega una cita obligada: la del día 26 en que queremos recordar de un modo particular a los “abuelos”. Es una jornada llamada a mostrar nuestra gratitud a aquellos que muchas veces, con grandes sacrificios, nos han dado lo mejor de sus vidas: la educación en valores, y muchas veces la fe. Yo personalmente recuerdo con mucho cariño a mis abuelos. Seguro que muchos de vosotros también sentís lo mismo hacia los vuestros.
Desgraciadamente también hay hijos y nietos que no se acuerdan de sus “abuelos”, que sufren la ausencia de su familia en residencias que por mucho que hagan por hacer sentir a estas personas mayores en su casa, nunca podrán suplir la cercanía y el cariño de los suyos. No faltan quienes se quejan de la soledad que sienten.
Nosotros, en un día como este, queremos decirle, una y mil veces, GRACIAS por todo lo que nos dais o lo que nos disteis. Una forma de agradecérselo es visitarlos en nuestras residencias o traerlos a casa si ello es posible. Hemos de valorar el tesoro que son para nosotros los ancianos, la sabiduría que nos trasmiten y el cariño que nos demuestran.
No olvidemos a nuestros mayores. Trabajemos todos para que en sus últimos días puedan seguir sintiéndose útiles. Los mayores, lejos de ser un estorbo para nuestra sociedad del bienestar, son los guardianes de la memoria y maestros de vida.
Gracias a los miembros de Vida Ascendente, gracias a tantos voluntarios que diariamente visitan a los ancianos en sus casas, residencias y hospitales, gracias a las consagradas que se dedican a la atención prioritaria de nuestros “abuelos”, gracias a todos los que intentáis en los hospitales y residencias ofrecerles cuidados físicos y espirituales, cariño y calidad de vida. Gracias a vosotros, queridos “abuelos”, por todo lo que habéis aportado a la sociedad y a la Iglesia y por lo que seguís aportando desde vuestra situación muchas veces de vulnerabilidad. Gracias.
¡Feliz día de los abuelos!
Os abraza y bendice vuestro pastor y hermano.
Badajoz, 26 de julio de 2026. Jornada Mundial de los Abuelos y Personas Mayores
+ Fr. José Rodríguez Carballo, ofm
Arzobispo de Mérida-Badajoz

