Guadalupe ha vuelto a ser estos días centro de la mirada y de la devoción de los extremeños con motivo de la celebración del Día de Extremadura y la fiesta de la Natividad de la Virgen María. La Basílica del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe ha acogido diversas celebraciones en torno a la patrona de Extremadura, en un año especialmente significativo por la celebración del Año Santo Guadalupense 2026-2027.
El pasado 5 de septiembre, la novena de Nuestra Señora de Guadalupe estuvo presidida por el arzobispo de Mérida-Badajoz, D. José Rodríguez Carballo. Durante su homilía, destacó la importancia de Guadalupe como puente entre España y América y puso de relieve dos rasgos de la Virgen: su escucha y su confianza plena en Dios. Desde estas claves, invitó a los fieles a escuchar el clamor de los pobres y a vivir una fe confiada en Dios. (HOMILÍA COMPLETA)
Al día siguiente, en la solemnidad de la Virgen de Guadalupe, el sacerdote de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz Jesús Sánchez Adalid presidió la Misa del Peregrino.
El 8 de septiembre, Día de Extremadura y fiesta de la Natividad de la Virgen María, la Basílica acogió la celebración de la Santa Misa, presidida por D. Ernesto Brotóns, obispo de Plasencia, quien estuvo acompañado por el arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro, y otros prelados extremeños.



