Jóvenes universitarios han realizado una experiencia de voluntariado en la Casa de la Misericordia de Alcuéscar

Organizada por las Delegaciones de Pastoral Universitaria de las diócesis extremeñas

Del 20 al 22 de abril una veintena de jóvenes de las tres diócesis extremeñas han participado en la II experiencia de voluntariado en la Casa de la Misericordia de Alcuéscar, organizada conjuntamente por las Pastorales Universitarias de Cáceres, Mérida-Badajoz y Plasencia.

Bajo el lema “Amar con obras”, estos jóvenes han vivido un fin de semana dedicado a personas con muchas necesidades, a compartir momentos de oración y diversión. Estos universitarios se definen como «jóvenes comprometidos, verdaderos testigos de Cristo, amando a los demás, en especial a los más pobres; pero no amando de palabra, sino con gestos y obras que materialicen ese amor y nos identifiquen».

Ellos afirman que esta experiencia «ha sido una llamada a salir de nuestras certezas y comodidades, y a reconocer el valor que tiene la pobreza en sí misma, “vocación para seguir a Jesús pobre”. Se pretende que esta experiencia sea un punto de partida donde encontrarse cara a cara con Dios en el rostro de las personas pobres y enfermas». Estos jóvenes coinciden en asegurar que «la sorpresa ha sido grande al descubrir que hemos recibido mucho más de lo que se ha dado».