
Las diócesis de Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia celebraron el 15 de marzo un encuentro interdiocesano en la parroquia El Salvador de Plasencia, con el fin de fortalecer la pastoral de acogida para los migrantes. Este evento, centrado en la llamada evangélica a la hospitalidad, se fundamentó en el mensaje de Jesús en el Evangelio de Mateo: “Fui forastero y me acogisteis” (Mt 25,35), instando a la Iglesia a abrir sus puertas a aquellos que buscan una vida mejor.
Desde hace más de veinte años, las tres diócesis han trabajado conjuntamente para tejer una red de apoyo a los migrantes que llegan a la región con esperanzas de un futuro mejor. Las iniciativas se han diversificado, desde pisos de acogida en Plasencia, nacidos en la pandemia, hasta proyectos de integración en ciudades como Cáceres y Fuente del Maestre, que han brindado un espacio de escucha y acompañamiento espiritual.
El encuentro subrayó la necesidad de una conversión pastoral que supere el asistencialismo y promueva una verdadera integración. Se hizo hincapié en la importancia de pasar de una pastoral meramente asistencial a una pastoral en la que los migrantes sean plenamente integrados y se conviertan en miembros activos de la comunidad.
Los asistentes reflexionaron sobre las enseñanzas del papa Francisco, quien ha señalado que los migrantes no deben ser considerados como números, sino como personas con historias y dignidad propias. Los testimonios de migrantes provenientes de países como Perú, Bolivia, Colombia, Nicaragua, Venezuela y Guinea Ecuatorial, quienes ya forman parte activa de las delegaciones diocesanas, fueron un reflejo del espíritu inclusivo de la Iglesia en Extremadura.
Además, se presentaron una serie de compromisos para continuar avanzando en esta labor de acogida.


