El 10 de junio la parroquia de Santo Domingo, en Badajoz, acompañó a 47 miembros de su comunidad, enfermos y mayores, para celebrar el sacramento de la Unción de enfermos, que la comunidad parroquial vivieron en un clima de paz, serenidad y gozo esperanzado.
Si en algún tiempo este Sacramento imponía cierto recelo tanto a la familia como al propio enfermo, hoy, gracias a Dios, se han superado estos miedos y recelos. Estas celebraciones se ven ya como un sacramento de sanación.

