Las Siervas de San José (Josefinas) cumplen 150 años de su fundación

En la diócesis cuentan con una comunidad en Mérida y otra en Badajoz

Este 10 de enero es un día especial para la familia josefina. El carisma josefino se hace historia con el nacimiento de la congregación Siervas de San José hace 150 años en Salamanca (1874-2024) de la mano de Bonifacia Rodríguez y el jesuita Francisco Butinyà. Es momento celebrar, agradecer y continuar ampliando y actualizando la experiencia del Espíritu que ese día se encarnó.

El 10 de enero de 1874 un grupo de mujeres salmantinas se reunieron junto a Bonifacia Rodríguez en la iglesia de la Clerecía de Salamanca, en un día frío de invierno, para dar comienzo a un proyecto,  las Siervas de San José, llamadas a impulsar un carisma. Todas procedían de la clase trabajadora artesanal y pretendían vivir juntas en comunidad la experiencia de Jesús trabajador en el taller de Nazaret, en medio de un taller de artesanía. Lo querían impulsar junto a otras mujeres que, trabajadoras y creyentes como ellas, soñaban un horizonte nuevo en su vida y un espacio nuevo para su dignificación.

Ese día, su director y fundador P. Francisco Butinyà, les recordaba que el Señor se vale de instrumentos débiles para sus más grandes empresas… una certeza que acompañó al proyecto josefino desde aquel primer momento.

A la luz de este Dios que desciende y se encarna como un trabajador, juntamente con María y José, las Siervas de San José han transitado un siglo y medio de servicio a la Iglesia, enseñando, educando y promocionando a las personas necesitadas, en medio de oscuridades, dificultades y también errores.

El carisma josefino fue germinando también en el corazón de aquellas mujeres que se incorporaron al primer taller y poco a poco al ritmo de las luces y sombras de la historia, este don del Espíritu ha traspasado fronteras y ha ido sosteniendo también la vida de hombres y mujeres de diferentes lugares del mundo. Hoy  podemos decir que somos una gran familia que, en los cinco continentes del mundo y de diferentes modos y compromisos, impulsamos el sueño que Bonifacia y Butinyà comenzaron. Cuentan con la protección de san José, referente para toda la familia.

El Señor siempre ha estado ahí sosteniendo, alentando con su misericordia y su fidelidad el camino. Es el Dios proclamado y transmitido por Bonifacia al que siguen, “que olvida su condición y rango de Dios y se hizo pequeño como los hombres porque vino a servirlos y no a ser servido por ellos”. Con humildad y servicio incondicional seguimos impulsando en lo cotidiano fe y esperanza para el mundo trabajador pobre, especialmente para la mujeres.

Hoy se hace memoria de ese pequeño gran acontecimiento con gratitud al Señor de la Historia. Él hizo germinar una pequeña semilla que creció durante 150 años en una cadena ininterrumpida de personas de distintas lenguas y culturas, Siervas de San José y laicas/os, llamadas/os a continuar en la Iglesia el taller de Nazaret hasta llegar al presente.

Es el momento de celebrar, agradecer e integrar, porque hoy también nos orientan el trabajo, la fe y el amor.  Con espíritu festivo, con fe y esperanza, se disponen a continuar “Tejiendo Nazaret” en todos los sitios donde hoy la familia Josefina encarna el carisma.

Foto de familia tras la eucaristía para dar gracias por los 100 años de presencia de las Josefinas en Badajoz en marzo de 2022.

Las Siervas de San José, conocidas en Extremadura como «las Josefinas», están en Mérida desde 1900 y en Badajoz han estado al frente del Colegio Sagrada Familia poco menos de 100 años. Actualmente, permanecen en Mérida, en el colegio Nuestra Sra. De Guadalupe, y en la barriada del Cerro de Reyes (Badajoz) desde hace 50 años.

La primera comunidad de las Josefinas en Badajoz se estableció en la calle Menacho hasta que, a mediados del siglo XX, el Colegio se quedó pequeño y se trasladaron a la calle Santa Marina esquina con Colón, con un breve paréntesis en Menéndez Valdés. Hace tres años desapareció esta comunidad y la Fundación Escuelas Católicas se hizo cargo del colegio, que actualmente cuenta con 1.200 alumnos.

Entonces unas religiosas se marcharon a casas para monjas mayores de la Congregación y otras a la comunidad de Mérida. En Badajoz reside otra comunidad de Josefinas, en el Cerro de Reyes, que se dedica a colaborar con el Centro de Promoción de la Mujer de dicho barrio, en la parroquia y en el colegio, donde ayudan a la ONG “Taller Solidario”, perteneciente a las Siervas de San José.

Estas religiosas también tuvieron escuela de magisterio, «Magisterio de la Iglesia» como se conocía. Al terminar la carrera, las personas que obtenían el título realizaban un examen de Estado, una especie de examen de convalidación.

Durante su etapa en Badajoz llegaron a contar con un internado que terminó cerrándose cuando empezaron a construirse centros de secundaria en la provincia. Las habitaciones se convirtieron en aulas.

Más adelante se darán a conocer las fechas en que celebrará este evento en nuestra tierra extremeña.

Arzobispado de Mérida-Badajoz
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