La imagen de santa Eulalia salió en procesión extraordinaria

Mérida ha acogido, entre el 18 y el 20 de octubre, el VI Encuentro de Asociaciones Eulalienses con motivo del Año Jubilar de Santa Eulalia. Unas 60 personas procedentes de Totana (Murcia), Almonaster la Real, Santa Olalla de Cala (ambas de Huelva), de Vizela (en Portugal) y de la propia Mérida participaron en estas jornadas.
Dicho encuentro comenzó el viernes realizando el Via Martyrium con la reliquia de la mártir desde el puente romano hasta la basílica. Los participantes recorrieron las 12 estaciones que rememoran la llegada de Eulalia a Mérida, así como sus tormentos hasta su muerte. Estuvieron acompañados por los sacerdotes Juan Cascos, párroco de la basílica, y Francisco José Fernández, que venía de Totana.

Ya el sábado tuvieron lugar los actos centrales de este encuentro con las proyecciones audiovisuales de las distintas manifestaciones de fe en torno a santa Eulalia que se llevan a cabo en las localidades participantes. A continuación, hubo una mesa redonda en la que varias personas, representando a cada una de las asociaciones eulalienses, dieron testimonio de cómo viven la devoción a la mártir.

Por la tarde, desde la basílica partió una procesión extraordinaria de santa Eulalia, que echó a la calle a miles de personas. Ocho cofradías emeritenses se dividieron el trayecto de la procesión y se encargaron de engalanar sus calles. Además, al paso de la mártir por distintos puntos de la ciudad actuaron los coros de Almonaster la Real y Santa Olalla de Cala con cantos típicos en honor a santa Eulalia, la banda de música de Guaditoca, de Guadalcanal, interpretaron una nueva marcha a la mártir, «Eterna Eulalia», y un grupo de corales cantaron el himno de Eulalia en el templo de Diana al paso de la imagen. Justo antes de su recogida, de nuevo en su basílica, se pudo disfrutar de una bonita colección de fuegos artificiales.

Este encuentro finalizó el domingo con la celebración de una eucaristía de acción de gracias en la basílica, presidida por el sacerdote de Totana, Francisco José Fernández.
Este encuentro llevaba sin celebrarse desde antes de la pandemia y el Año Jubilar Eulaliense ha sido un buen motivo para retormarlos nuevamente.

