El pasado 17 de mayo el Movimiento Seglar de jubilados y mayores, Vida Ascendente, de las tres diócesis extremeñas, peregrinó a Guadalupe para lucrar las gracias jubilares del Año Santo Guadalupense, en la que participaron más de un centenar de personas.
El Encuentro comenzó con la Misa del Peregrino presidida por el Arzobispo de Mérida-Badajoz, D. Celso Morga, y concelebrada por varios consiliarios. D. Celso en su homilía, hacía una llamada a la conversión de nuestros corazones y a cobrar un nuevo impulso en la búsqueda y difusión del Reino de Dios, poniendo a disposición de la sociedad y de la Iglesia el caudal de fe, experiencia y tiempo.
A continuación, Guillermo Aparicio, presidente general del movimiento, pronunció una charla sobre “El laico, testigo de la Misericordia”, haciendo un repaso de las catorce Obras de Misericordia, ilustrándolas con ejemplos muy concretos de la vida diaria. A continuación, los presidentes de las tres diócesis informaron de las actividades más destacadas a lo largo del curso.
Tras la comida, los peregrinos subieron al Camarín de la Virgen y rezaron el Santo Rosario con el que ponían fin al encuentro.

