Son delegado episcopal de Cáritas Española y director de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, respectivamente

El papa Francisco recibió el lunes 5 de septiembre en audiencia al Consejo General de Cáritas Española, del que forma parte Jesús Pérez Mayo, director de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, y el sacerdote de nuestra diócesis Vicente Martín, delegado episcopal de Cáritas Española.
Este encuentro tuvo como motivo el 75 aniversario de su fundación de esta institución de la Iglesia católica en España.
Durante el encuentro, que tuvo lugar en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico, el Santo Padre recordó que “la Caridad, el Amor con mayúsculas, es el rasgo más esencial del ser humano y por ello el lenguaje que más nos acomuna”.

“Si Cristo nos llama a la comunión con Dios y con el hermano, vuestro esfuerzo se encamina precisamente a reconquistar esa unidad a veces perdida en las personas y en las comunidades”, aseguró el Papa. En su breve mensaje de felicitación, Francisco reflexionó sobre los principales retos que se ha planteado la institución en estos tres cuartos de siglo: “trabajar desde las capacidades y las potencialidades acompañando procesos”, “realizar acciones significativas” y “ser cauce de la acción de la comunidad eclesial”.
“Entregar la propia vida”
Sobre el primero de estos desafíos, el Papa indicó que “no son los resultados los que nos mueven”, sino “ponernos delante de esa persona que está rota, acogerla y abrir para ella caminos de restauración, de modo que pueda encontrarse a sí misma, siendo capaz, a pesar de sus limitaciones y las nuestras, de buscar su sitio y de abrirse a los demás y a Dios”. “El único momento en que es lícito mirar a una persona de arriba abajo es para ayudarla a levantarse”, subrayó.
En relación al esfuerzo de Cáritas por “realizar acciones significativas”, el Santo Padre invitó a “entregar la propia vida”, ya que la Caridad no trata de “gestos que buscan salir del paso”, sino de ofrecer a las personas “una puerta abierta hacia una vida nueva”. “El Señor nos propone ser fermento de un reino de justicia, de amor y de paz”, apuntó.
Sobre la misión de Cáritas de “ser cauce de la acción eclesial”, Francisco recordó que la Caridad “no es simplemente una gestión ordenada de los recursos, o un espacio en el que poder descargar la responsabilidad de esta delicada misión eclesial”, sino ser “esa mano tendida que es Cristo cuando nosotros la ofrecemos al que nos necesita, y a la vez nos permite aferrar a Cristo cuando Él nos interpela en el sufrimiento del hermano”.

En Mérida-Badajoz esta institución nació hace 60 años. El entonces obispos, don José María Alcaraz y Alenda la erigió el 11 de febrero de 1962 la Cáritas Diocesana.
Puedes leer más información sobre el 75 aniversario de Cáritas Española en el número 1.332 de Iglesia en camino.

