La cripta de la Basílica de Santa Eulalia de Mérida acoge desde el pasado día 30 de noviembre la adoración eucarística perpetua.
Junto al túmulo de la niña mártir esta capilla de adoración permanecerá abierta todos los días del año de 16.30 a 19.30 horas para todos los fieles que hasta ella quieran acudir.
Casi un centenar de voluntarios son los encargados de velar al Santísimo Sacramento. Se trata de un primer paso para lograr que pueda desarrollarse en la ciudad la adoración perpetua las veinticuatro horas del día.

