En la Catedral de Badajoz

El pasado 24 de junio, se celebraba en la Catedral de Badajoz la solemnidad de san Juan Bautista, patrón de la diócesis y titular del templo catedralicio.
En esta ocasión, la Eucaristía de este día, presidida por el Arzobispo de Mérida-Badajoz sirvió también para recordar el 50 aniversario de la ordenación sacerdotal de don Celso, que la recibió el 24 de junio de 1972 en la capilla mayor del Seminario de Logroño.
A dicha Eucaristía asistió una representación del clero diocesano, de la vida religiosa, de la curia diocesana, así como autoridades civiles y militares y numerosos fieles.
Don Celso se refería a ese acontecimiento en su homilía: “Agradezco a Dios Nuestro Señor, y a todas las personas de las cuáles Él se valió, sobre todo a mis padres, por concederme esta gracia inmensa del sacerdocio ministerial, sin ningún mérito ni valía personal. Le pido perdón esta mañana, y lo hago de corazón, por un servicio sacerdotal que deja tanto que desear. Le pido perdón al Señor por todas esas cosas que en mi vida sacerdotal no han sido totalmente para Él y para la salvación de las almas”.
Antes de finalizar la Eucaristía, el vicario general de la diócesis, Francisco Maya, felicitó a D. Celso Morga en nombre de todo el presbiterio y comunidad diocesana. Dio gracias a Dios por esa vida ministerial y pidió al Señor que siga atendiendo el corazón bueno de nuestro pastor diocesano, imitando al corazón misericordioso del Buen Pastor. Además, le agradeció el carió que D. Celso tiene a cada uno y a esta tierra.
Tras la misa se celebró una recepción en el claustro catedralicio a las autoridades que acudieron a la eucaristía y a felicitar al Arzobispo.





