El Nuncio en España, Mons. Bernardito Auza, ha visitado nuestra diócesis

Ha participado en el homenaje a los sacerdotes que celebran este año sus bodas de oro y plata, entre ellos, D. Celso Morga

D. Celso recibió como regalo un anillo episcopal.

El Nuncio de Su Santidad en España, Monseñor Bernardito Auza, ha visitado nuestra archidiócesis el sábado 25 de junio. Lo hizo para participar en el homenaje que recibieron los cinco sacerdotes que celebran este año medio siglo de ordenación sacerdotal, entre ellos el propio arzobispo, y los siete que celebran 25 años en el ministerio, a los que se sumaron los que no pudieron celebrarlo el año pasado por la pandemia.
El primer acto del programa se desarrollaba en el salón de actos del Seminario, con ese homenaje en el que los sacerdotes recibían la medalla de la Archidiócesis.
Don Celso le daba la bienvenida al Nuncio, “a una tierra poco conocida que merece la pena porque, además de su riquezas culturales, tiene unas gentes verdaderamente cordiales y abiertas. Aquí no hay ningún tipo de cerrazón mental, aquí se puede vivir tranquilamente. Esta tierra y sus hijos contribuyeron a la evangelización de América de una forma muy notable; hay muchísimos extremeños, sobre todo franciscanos, pero también de otras órdenes religiosas, que contribuyeron a la evangelización de América y de Filipinas, su tierra natal”.

Sacerdotes que han cumplido sus bodas de plata
Sacerdotes que han cumplido sus bodas de oro

Felicitación del Nuncio
El Nuncio felicitaba a los sacerdotes que celebran 25 y 50 años en el ministerio sacerdotal. “A todos ustedes les deseo expresar mi enhorabuena, mi satisfacción, sobre todo a vuestro obispo, que ya conozco desde hace tiempo. Con un sentimiento de unión con el Santo Padre, me habéis invitado a esta gran fiesta del encuentro anual de los sacerdotes”. El Nuncio se unió a las felicitaciones a los sacerdotes homenajeados. “ Nosotros nos unimos hoy -dijo- al estado de ánimo de don Celso y de los que celebran las bodas de oro y de plata sacerdotales y con todos vosotros manifestamos al Señor el agradecimiento por la vocación sacerdotal y gracias por lo que habéis hecho por el bien de su Iglesia que peregrina aquí, en la archidiócesis de Mérida-Badajoz”.
Más adelante, Mons. Auza recordaba que el papa Francisco habla de las cercanías de los sacerdotes: cercanía a Dios, a sus obispos, al resto de los compañeros sacerdotes y a sus fieles.
Tras las palabras del Nuncio se imponían las medallas de la diócesis a los que celebran bodas de oro y plata y tomaba la palabra un sacerdote de cada grupo homenajeado: José Antonio Salguero, David Martínez y Manuel Fernández Rico. Don Celso recibió como regalo un anillo episcopal.
Cerraba el acto don Celso Morga para afirmar que “nuestra vocación es nuestra salvación, nuestro camino de santidad es nuestro ministerio, no tenemos otro. El Señor nos va a pedir cuentas por ello. Agradezco a todo el presbiterio todo el bien que he recibido de vosotros y pido al Señor que todos seamos fieles. Pidamos al Señor esta gracia, la gracia de la fidelidad, que es también la gracia de la felicidad”.
Finalizada esta primera parte del encuentro daba comienzo la misa en la que se recordaba especialmente a los sacerdotes fallecidos durante el último año. A ella se sumaban el obispo de Coria-Cáceres, Monseñor Jesús Pulido, y el Administrador apostólico de Plasencia, Monseñor Ciriaco Benavente.
El encuentro se cerraba con una comida fraterna.

De izda. a dcha., Mons. Bernardito Auza, Mons. Celso Morga, Mons. Jesús Pulido y Mons. Ciriaco Benavente.

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