El salón de actos del Arzobispado acogió la presentación de la Semana Santa de Badajoz. A la misma asistieron el arzobispo de Mérida-Badajoz, Mons. José Rodríguez Carballo, el alcalde de la ciudad, Ignacio Gragera, y Laura García, presidenta de la Agrupación de Hermandades y Cofradías pacense, quien presentó las novedades en sus estaciones de penitencia, que denominó, ante todo, como «una manifestación pública de fe de toda una ciudad».
El Alcalde de Badajoz recordó que la Semana Santa es seña de identidad de la ciudad de Badajoz e invitó a la gente a acompañar la actividad espiritual de la ciudad durante estos días.
El acto finalizó con la intervención del Arzobispo que mostró su cercanía a las personas que están sufriendo la guerra, denunciando «cualquier acto de violencia, venga de quien venga» y pidió a todas las personas que se sumen a la petición del papa León XIV para rezar por la paz.
Además, recordó que estos días constituyen “la gran semana” para los cristianos, al celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Subrayó que la Cuaresma ha preparado a la comunidad para vivir este tiempo desde la oración, la escucha y la conversión, gracias al trabajo de parroquias, hermandades y cofradías.
Durante su intervención, el arzobispo recordó que la Semana Santa es una experiencia profundamente comunitaria que convierte las calles en espacios de oración y esperanza. En este contexto, insistió en la importancia de la sinodalidad, invitando a “caminar juntos” como Iglesia y a fortalecer la comunión.
También puso en valor el papel de las Hermandades y Cofradías, llamadas —dijo— a ser lugares de participación, sencillez y servicio, siempre en comunión con la parroquia y el obispo y sin olvidar que son una asociación pública de fieles. Además, animó a que la vivencia de la Semana Santa se traduzca en un compromiso real con los más vulnerables, recordando que la caridad es una expresión esencial de la fe.

