Los ministros extraordinarios de la Comunión celebran una jornada de formación

Se instituyeron nuevos ministros

El pasado sábado día 16, se dieron cita 131 personas en el Seminario San Atón para participar en la Jornada diocesana de formación para ministros extraordinarios de la Comunión, que contó con tres partes: teórica, espiritual y práctica.

La primera partes fue la teórica en la que pudieron escuchar tres ponencias basadas en el Ritual de la comunión y del culto Eucarístico fuera de la Misa:

En la primera de ellas se abordaron aspectos a tener en cuenta al distribuir la Comunión. Así, el ponente, el sacerdote Antonio Manuel Álvarez Becerra, les hizo tener conciencia de que llevan a Jesucristo como Señor para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios reflejada en el rostro de Cristo y que llevan este tesoro en vasijas de barro….(2 Cor 4, 3-7).

La segunda ponencia trató de la Reserva Eucarística, su finalidad, historia en la Iglesia y los diversos modos de Adoración Eucarística. Fue impartida por el sacerdote Pedro Fernández Amo.

Por último, el sacerdote José Manuel Puente habló sobre «la relación entre el culto y la comunión fuera de la Misa y el Sacrificio del altar». La Eucaristía es Cristo mismo, quien por su carne, vivificada y vivificante por el Espíritu Santo, alimenta a su Iglesia, y ésta es dada a sus hijos como el bien más excelso. El culto fuera de la Misa prolonga en el alma del fiel la gracia del Sacrificio celebrado en el Altar. Para los católicos, a diferencia de los hermanos protestantes, Cristo mismo,-Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad-, continúa presente en las Sagradas Especies. Por eso, con la Comunión, tanto dentro como fuera de la Misa, los fieles participan, renuevan y anticipan los bienes celestiales. Pudiendo declarar: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu Resurrección, ven Señor Jesús».

Después se llevó a cabo la parte espiritual que estuvo coordinada por el Delegado episcopal para la Liturgia, José Manuel Puente, con la participación individual y testimonial de múltiples ministros extraordinarios de la Comunión que analizaron los beneficios que para su vida espiritual había representado este servicio, como obra de misericordia, y su experiencia de llevar el consuelo Eucarístico para el enfermo que visita, los familiares y para la Iglesia.

Al final de la mañana, fue la parte teórica sobre cómo se hace esta Celebración Litúrgica de distribución de la comunión en el domicilio del enfermo, evitando algunas imperfecciones y abusos.

La jornada finalizó con la Exposición y la Bendición Eucarística solemne. Dentro de esta celebración tuvo lugar la institución de algunos nuevos ministros extraordinarios de la Comunión.