Ante el grave accidente ferroviario ocurrido en la mañana de este miércoles, 28 de octubre, en Urda (Toledo), la Conferencia Episcopal Española ha expresado sus condolencias y su cercanía a las familias de las víctimas, elevando sus oraciones por el eterno descanso de los fallecidos y la recuperación de los heridos.
La CEE se une al dolor de todas las personas afectadas y pide que las comunidades cristianas tengan presentes en sus celebraciones y oraciones a las víctimas de este suceso. Asimismo, encomienda a la intercesión de la Virgen María, Consuelo de los afligidos y Reina de la paz, a los fallecidos, sus familias y todas las personas afectadas, para que el Señor les conceda el don de la Vida y la esperanza.
La Conferencia Episcopal Española también tiene presentes a quienes participan en las labores de emergencia, atienden a los heridos y acompañan a las familias de las víctimas.

