Los sacerdotes extremeños ganan el jubileo en el Año Santo Guadalupense

D. Amadeo Rodríguez Magro, obispo electo de Jaén, se ha despedido de los presbíteros extremeños

 IMG-20160512-WA0042 Un gran número de curas extremeños (180, entre sacerdotes y seminaristas), atendieron a la llamada de sus obispos, también presentes, se han reunido el jueves en Guadalupe para celebrar el Jubileo del Año Santo Guadalupense.

Se trata este de un año especial para la Iglesia Universal, inmersa también en el Año Santo de la Misericordia. A este asunto ha aludido también José Octavio Ruiz Arenas, secretario del Consejo Pontificio para la Evangelización, en la ponencia que ofreció a todos los sacerdotes. “Estamos llamados para servir a los hermanos como hombres de Dios”, les ha dicho. «Nuestra vocación es el gran IMG-20160512-WA0011tesoro que llevamos dentro, pobres, para servir a Dios en los hermanos«

En varias ocasiones se ha referido a Jesucristo como gran guía y referente para que los sacerdotes desempeñen adecuadamente su ministerio. También Ruiz Arenas ha recordado las palabras de San JuanPablo II, afirmando que sin sacerdotes no podría llevarse a cabo el mandato misionero de Jesús a la Iglesia: “Id al mundo entero…”.

Por último se centró en el sacerdote como ministro de misericordia, indicando que para esta labor hay que acercarse y conocer a la humanidad y principalmente sus situaciones de periferias. José Octavio Ruiz Arenas les ha pedido a los sacerdotes extremeños que no dejen de anunciar el Amor, a Jesucristo.

A continuación, los sacerdotes celebraron la Eucaristía, presidida por D. Amadeo Rodríguez Magro, administrador apostólico de Plasencia y obispo electo de Plasencia, como forma de despedida del clero extremeño.

IMG-20160512-WA0048Don Celso Morga, en la homilía, habló sobre el ministerio sacerdotal y cuál debe ser su principal función en la Iglesia, llevar el Evangelio a todo el pueblo de Dios. El Arzobispo recordó la figura del santo Cura de Ars, patrón de los sacerdotes, y les pidió a presbíteros allí presentes que sean fieles al mensaje del Evangelio.

El obispo electo de Jaén, D. Amadeo, se despidió de la Virgen y agradeció su nombramiento con una carta al prior y le entregó a la Virgen el pectoral que le regaló san Juan Pablo II el día de su ordenación episcopal.

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