En una propuesta conjunta con el taller de mujeres “QUEREMOS TENER FUTURO”, que surge desde las Cáritas de la parroquia Ntra. Sra. De la Asunción, se están llevando a cabo, codo con codo, los talleres del Proyecto de Infancia de Los Colorines para dinamizar y despertar en esta barriada tan desfavorecida pero rica a la vez que necesita de la misericordia del Espíritu.
El objetivo para este curso es iniciarnos en convocar a niños y jóvenes que participen una vez al mes en actividades dentro y fuera del barrio con el fin de educar en valores, unos valores compartidos con iguales y con la familia.
En el día de la clausura del año de la Misericordia se retomaba, tras varios años dormidos, los talleres de infancia en el local de Cáritas en Los Colorines. Con una propuesta humilde, los últimos sábados de cada mes, un grupo de animadores (entre ellos las jóvenes de la JEC que se inician en un compromiso activo de evangelizar a los más pequeños de su barrio) todos pertenecientes a la parroquia del Gurugú, realizarán distintas actividades enfocadas a niños y jóvenes de la barriada y donde las madres también tienen un lugar para participar.
La semana no comenzaba bien. Desde el lunes ya llegaban las lluvias y el mismo sábado la amenaza no cesaba. Eran las once y allí estaban Miriam, Noelia, Alba Cabanillas, Alba Suárez, Marta y Antonio acompañados por Joaquina y Pepe del taller de mujeres y un niño Dani que, ilusionado, esperaba que aparecieran más amigos. Por un momento, pensábamos que el trabajo de difusión, que durante la semana se había realizado en el colegio Sta. Engracia, y la colocación de carteles por el barrio, no habían tenido frutos. Pero una vez más el Señor nos demuestra que siempre actúa.
Poco a poco se nos fueron uniendo niños y madres; y es que la alegría, risas y canciones que resonaban en la plaza Toto Estirado llamaron la atención de algunos vecinos que, en un momento de la mañana, se dirigieron a nosotros para mostrarnos su agradecimiento por la iniciativa tan bonita que se ha comenzado.
Tras realizar juegos en la plaza, con el fin de hacernos visibles, nos dirigimos al local que tiene Cáritas en el barrio, esta vez con una manualidad navideña. Y es que este año ha llegado antes la navidad a Colorines que a El Corte Inglés. Cuando entramos en el local ya se contaban 17 niños, algunos de ellos acompañados de sus madres que, con dulzura y entusiasmo, ayudaban a sus hijos. Mientras tanto, los niños a plasmaban sus manos coloridas en un gran árbol de Navidad que estará presente estas fechas en los talleres.
Acabamos la mañana con una pequeña fiesta y la sonrisa de todos los que pasamos la mañana juntos. Y es que, momentos después, nos hicimos conscientes de cómo el Padre se manifiesta, con su misericordia, en medio de la pobreza: un humilde pesebre en el que habita el más grande de los tesoros.

