El día 24 se celebra la Virgen de la Merced, Patrona de Instituciones Penitenciarias. La Iglesia tiene presencia en ese ámbito, donde hermanos nuestros dan cuenta por sus errores e intentan reinsertarse en la sociedad
En ese lugar también se manifiesta el amor de Dios, que se hace especial en los enfermos que tienen necesidad de médico, como asegura Jesús en el Evangelio.
La misión de los dos capellanes y la veintena de voluntarios que trabajan en la prisión de Badajoz es “acompañar a estas personas que están privadas de libertad. Estar al lado de ellos, disponibles, cercanos, acogedores, darles ánimo porque muchos de ellos están abatidos, para que sepan que Dios sigue confiando en ellos, la Iglesia sigue confiando en ellos y tenemos que intentar que el resto de la sociedad siga confiando en ellos”, destaca Antonio León, capellán junto a Isidro Luengo.
La Pastoral Penitenciaria trabaja en varios proyectos dentro de la cárcel con los que se intenta decirles “cree en ti mismo, tú puedes ser de otra manera, tú puedes reinsertarte, si uno no cree en sí mismo y en los demás, dificilmente va a poder creer en Dios”, destaca Isidro Luengo, que cree que “esa es la función que debe tener la prisión y fundamentalmente nosotros”.
En colaboración con el Centro Penitenciario
Isidro Luengo destaca las facilidades que les ofrece la institución. “Tanto el Director como los subdirectores de Seguridad, Tratamiento y Régimen colaboran con nosotros estrechamente. Junto a ello hay que destacar el gran trabajo que desempeñan los funcionarios, que es muy difícil. Se toman el trabajo con una gran dedicación y con un objetivo claro de que esas personas se rehabiliten, y eso es una cosa que a mi me anima”, destaca Isidro.
Proyectos
La Pastoral Penitenciaria lleva a cabo una serie de Proyectos en el centro. Entre ellos encontramos Atención sociocaritativa para internos que no tienen a nadie.
Atención a primarios para ayudar a los chicos que llegan por primera vez al centro penitenciario, un momento muy duro y difícil.
Grupo de reflexión cristiana, donde se profundiza en temas de fe.
Piso de acogida en colaboración con Cáritas Diocesana, que se ofrece a los presos sin familia que han cumplido ya las tres cuartas partes de su condena y la Junta de Tratamiento les concede unos permisos para que puedan salir con vistas a la reinserción.
Junto a todo ello los sábados por la tarde y los domingos por la mañana se celebra la Eucaristía, ya que el objetivo principal de la Pastoral Penitenciaria es evangelizar, llevar a Cristo a estas personas que están en una situación anormal, un mensaje de liberación dentro de la misma cárcel.

